Las autoridades confirmaron que el joven permanece detenido a la espera de que la justicia defina su situación procesal, mientras se analizan las imágenes de las cámaras y los peritajes para determinar el grado de responsabilidad. Su nombre aún no ha sido divulgado públicamente.
El video del atropello se volvió viral en cuestión de horas, generando un intenso debate entre usuarios de redes sociales, vecinos y medios de comunicación. Cientos de personas expresaron su apoyo a la familia de Riquelme, dejando mensajes de solidaridad y exigiendo justicia para que la muerte del bebé no quede impune.
Pero también surgió un debate sobre la responsabilidad compartida. Algunos usuarios culpan al conductor por imprudencia y exceso de velocidad, mientras que otros cuestionan la falta de supervisión de los adultos que permitieron que un niño tan pequeño jugara en plena calle, aunque fuera en un barrio residencial de baja circulación.
Mientras tanto, la familia de Riquelme enfrenta un dolor inimaginable. Vecinos y amigos organizaron una colecta para colaborar con los gastos del sepelio, y decenas de personas se acercaron al velorio para acompañar a los padres en su despedida.
El caso ya está en manos de la fiscalía de Bahía, que analiza imputar al conductor por homicidio culposo con agravante de fuga. La defensa del joven insiste en que se trató de un accidente inevitable, mientras que los familiares del bebé reclaman que la justicia sea ejemplar para evitar que otras familias sufran una tragedia similar.
Organizaciones vecinales de Vitória da Conquista planean movilizaciones y pedidos formales al municipio para que se instalen reductores de velocidad y cámaras de control en las calles del barrio Jatobá. La tragedia de Riquelme se ha convertido en un llamado a la acción, no solo para sancionar al responsable, sino para evitar que la historia se repita.