Violencia

Brutal crimen en Neuquén: prendió fuego su casa con su hijo adentro

El asesino confesó haber dejado a su hijo encerrado mientras el fuego consumía su vivienda y se lo contó a la madre de forma cruel: “Muerto, ¿dónde va a estar?”.

Un hombre confesó que prendió fuego su casa para asesinar a su hijo de 19 años. (Foto: gentileza Neuquén Post)

Un hombre confesó que prendió fuego su casa para asesinar a su hijo de 19 años. (Foto: gentileza Neuquén Post)

Su padre lo dejó encerrado dentro de su casa en llamas, y la mamá del joven que murió calcinado en Neuquén, contó la frialdad del mensaje con el que su expareja le comunicó el crimen cuando le preguntó dónde estaba: “Muerto, dónde va a estar”.

El crimen de Nazareno Agustín Jara tiene como principal sospechoso a Federico David Alejandro Costich, un hombre de 39 años. El acusado no solo confesó haber iniciado el fuego, sino que también se sentó frente a la vivienda para observar cómo se consumía.

El hecho ocurrió este martes a la madrugada en una casa a metros de la esquina de Carlos H. Rodríguez y Mastropiedra, en el barrio de Cumelén. En el lugar, trabajaron bomberos y la Policía de Neuquén, quienes fueron alertados del incendio por los vecinos.

La principal hipótesis apunta a que el autor del crimen es el papá de la víctima, quien poco antes de la medianoche del jueves se presentó en la Comisaría Tercera junto a dos abogados y confesó.

Una testigo afirmó que ambos consumieron estupefacientes durante tres días, “entre ellos cocaína y pasta base”, lo cual terminó en una fuerte discusión entre Jara y Costich. De acuerdo a esta suposición, el padre encendió unos trapos y los tiró en distintos lugares de la casa, lo que habría iniciado el fuego en la casa.

YL3Z54XPZJG3ZPQEJCKW2NRVAE.avif
Federico David Alejandro Costich, de 39 años, el principal sospechoso. (Foto: Río Negro)

Federico David Alejandro Costich, de 39 años, el principal sospechoso. (Foto: Río Negro)

La acusación fue por homicidio agravado por el vínculo

Siguiendo esta versión, la mujer intentó detener al hombre, pero no pudo ya que lo último que hizo fue quedarse sentado en una plaza en frente de su domicilio y observar cómo todo se incendiaba.

Durante este sábado, el Ministerio Público Fiscal le leyó los cargos en su contra. Cuando ingresó a la sala de audiencias, Costich vio que entre el público estaba Ana, la madre de Nazareno y mientras le quitaban las esposas le mandó un beso. Ellos están separados desde hace 18 años.

Ana relató que el día de la muerte de su hijo llamó a Costich por teléfono. “¿Dónde está el nene?”, le preguntó. “Muerto, ¿dónde va a estar?”, le contestó el imputado, según publicó el portal Río Negro.

La acusación fue por homicidio agravado por el vínculo y por utilizar un medio idóneo para causar un peligro común.

Se habló de