A partir de ese momento, la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió hasta la madrugada del martes 4 de agosto, cuando Arizaga salió corriendo del edificio semidesnuda y pidió ayuda en la vía pública.
Según el abogado, uno de los puntos centrales del testimonio de Candela es que en determinado momento sintió temor mientras permanecía en el departamento. "En un momento sentí miedo, me escapé", resumió Sorto al transmitir las palabras de su clienta.
El letrado también sostuvo que la joven mencionó la presencia de un supuesto dealer conocido como "Pinocho", quien habría sido convocado por Moyano para proveer estupefacientes durante el encuentro. "Hay un montón de situaciones que el fiscal va a tener que escuchar", agregó.
Qué dicen las pericias médicas
Respecto de las lesiones, Sorto indicó que Arizaga sufrió heridas al escapar descalza del departamento. Las pericias realizadas hasta el momento detectaron un raspón en una rodilla, compatible con una caída durante la huida, además de lesiones en la planta de uno de sus pies.
El abogado aclaró que, hasta ahora, no existen evidencias de agresiones físicas atribuibles a Moyano, aunque sostuvo que su clienta habría sufrido una fuerte afectación psicológica. "Lo que va a tener claramente es una violencia psicológica tremenda", afirmó.
Candela Arizaga y Facundo Moyano. (Foto: archivo)
La investigación y las distintas versiones
El defensor también explicó que Candela todavía no está en condiciones de prestar una declaración judicial formal debido a su estado emocional.
Según describió, su relato presenta dificultades porque recuerda algunos episodios con claridad y otros de manera fragmentaria. Mientras tanto, familiares de la joven sostienen que Arizaga no consumía drogas antes de iniciar su relación con Moyano, vínculo que habría comenzado a principios de este año.
La causa era investigada por la Unidad de Flagrancia Norte, a cargo del auxiliar fiscal Julián Pistone, por los presuntos delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, pero hubo un cambio de fiscalía tras los cuestionamientos del ingreso del amigo de Moyano, Diego Di Santo, alias Droopy, al departamento antes del allanamiento.
Qué dijeron Candela Arizaga y Facundo Moyano ante la Justicia
En las primeras horas del caso, un policía que asistió a la joven aseguró que ella le manifestó que Moyano la mantenía encerrada y que la había golpeado.
Sin embargo, una vez internada en el Hospital Pirovano, donde fue atendida por un cuadro de hipotensión, taquicardia y presunta intoxicación por estupefacientes, Arizaga dio una versión diferente ante la División Protección Familiar de la Policía de la Ciudad. En esa declaración sostuvo que Moyano "no le hizo nada", "no le pegó" y atribuyó lo ocurrido al consumo de drogas.
Por su parte, el sindicalista también declaró ante la Justicia y rechazó las acusaciones. "Quiero decir que mi vínculo con Candela, mi novia, siempre fue amoroso, afectivo. Nunca hubo ningún tipo de tensión y menos de agresión física o verbal. Tampoco el día de la imputación hubo impedimento para que saliera o entrara del departamento", afirmó.
Moyano recuperó la libertad el martes por la noche, aunque deberá cumplir medidas restrictivas impuestas por la Justicia, entre ellas la prohibición de acercarse a Arizaga mientras continúa la investigación.