“Como la información era muy escasa, comencé a recabar datos”, explicó.
Esa misma tarde, el policía se comunicó con María Victoria Caillava, quien le indicó dónde había ocurrido la desaparición y vinculó el episodio con el almuerzo realizado en la casa de Catalina Peña, en El Algarrobal.
El policía dijo que se comunicó con María Victoria Caillava y vinculó el episodio con el almuerzo realizado en la casa de Catalina Peña, en El Algarrobal. (Foto: archivo)
Torres intentó comunicarse con su superior, el comisario Walter Adrián Maciel, pero recién pudo encontrarlo después de las 16, cuando se dirigió hasta su vivienda. “Volvimos con él a la comisaría para buscar linternas y más hombres antes de ir al lugar”, sostuvo.
El efectivo afirmó que participó del rastrillaje hasta el amanecer y que no fue informado sobre el repliegue de los grupos de búsqueda después de que comenzara a circular la falsa versión de que Loan había sido encontrado con vida.
Las irregularidades en los registros de la comisaría
Otro de los puntos abordados durante la audiencia fue el libro de guardia de la comisaría de 9 de Julio. Torres explicó que en esa dependencia era habitual anotar las novedades primero en un borrador y luego pasarlas al registro definitivo.
De acuerdo con su declaración, el agente encargado de realizar esa tarea había sido enviado a los rastrillajes. Como consecuencia, durante más de 12 horas no se incorporaron novedades al libro.
El policía también fue interrogado sobre los vehículos de Carlos Guido Pérez y María Victoria Caillava. Según relató, el 19 de junio los dos se presentaron en la comisaría mientras él preparaba el sumario que debía ser enviado a la Fiscalía de Goya, a cargo de Juan Carlos Castillo. “Pidieron para hablar con el comisario Maciel para dejar los vehículos. En realidad sólo querían dejar el Ford Ka rojo”, recordó.
Sobre el procedimiento de preservación de los vehículos, afirmó “se colocaron fajas en los vehículos ese mismo día. Fuimos a la oficina a imprimirlas, yo lo hice”. Sin embargo, otros testimonios incorporados al expediente sostienen que esos precintos nunca fueron colocados.
La pericia de los primeros celulares
La cabo primero Leslie Rolón fue otra de las personas que declaró durante la jornada. La integrante de la Policía de Corrientes estuvo a cargo de extraer los datos de los tres primeros teléfonos secuestrados después de la desaparición de Loan.
Rolón explicó que era “idónea” para realizar ese tipo de procedimientos y que llevaba dos años trabajando en la Dirección de Delitos Complejos e Informáticos. La suboficial afirmó que los teléfonos llegaron “con cadena de custodia”, pero reconoció que el análisis se realizó sin testigos.
La información obtenida fue incorporada a un archivo PDF que contenía mensajes, llamadas, contactos y datos de geolocalización sobre los recorridos realizados por los propietarios de los equipos durante el día de la desaparición.
Qué ocurrirá en la próxima audiencia
Este jueves habrá un único testimonio y luego declarará como imputado Nicolás Gabriel Soria. Está acusado de haber intentado desviar la investigación y de retener en el hotel “Despertar del Iberá” a algunos de los chicos que habían estado con Loan en el naranjal y a testigos considerados relevantes.
Además, Soria está acusado de haberse presentado como agente de Interpol y de suministrar drogas a una persona con adicción en Goya.