El acercamiento después de casi un año
La última reunión presencial entre Macri y Milei había sido el 31 de octubre de 2025, en la Quinta de Olivos. El encuentro se produjo durante una reorganización del Gabinete que terminó con la salida de Guillermo Francos y la llegada de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete.
En aquella oportunidad, Macri había planteado sus reparos frente a la designación de Adorni, a quien definió como un funcionario sin experiencia y calificó el nombramiento como una decisión desacertada.
La relación volvió a mostrar señales de distancia meses después. Durante la cena de la Fundación Libertad, a fines de abril, ambos dirigentes coincidieron públicamente pero ni siquiera se saludaron.
Los cuestionamientos de Macri a Milei
Durante mayo, Macri profundizó sus críticas al funcionamiento del Gobierno. En una exposición en la Universidad Austral, cuestionó la “intolerancia a la crítica” que, según sostuvo, existe dentro del oficialismo y reclamó una gestión basada en equipos y capacidad de ejecución.
En ese contexto, también cuestionó el estilo de liderazgo de Milei y afirmó que el Presidente “se siente como un profeta”. El expresidente advirtió además sobre los riesgos de los liderazgos personalistas y sostuvo que la Argentina había vuelto a elegir “el lado del caudillo que los salve”.
Pese a esas diferencias, Macri insistió en que el PRO continúa respaldando el proceso iniciado por el Gobierno. En un acto partidario en Vicente López, sostuvo que “la crítica honesta no es la que perjudica el cambio, es el silencio”.
En la misma línea, el PRO difundió el documento “Manifiesto Próximo Paso”, en el que planteó que acompañar el cambio no implica respaldar todas las decisiones del oficialismo y cuestionó las actitudes de “soberbia” y “arrogancia” dentro del Gobierno.
El caso Adorni, uno de los principales puntos de conflicto
Uno de los mayores focos de tensión entre Macri y el Gobierno fue la situación de Manuel Adorni, a partir de la investigación sobre su patrimonio.
A medida que avanzó el caso y el Gobierno decidió mantener al jefe de Gabinete en su cargo, Macri endureció su postura y sostuvo: “El PRO no cambió de opinión. Mantener a Adorni destruye el cambio”.
También cuestionó recientemente el rumbo económico y afirmó que el equilibrio fiscal alcanzado por el Gobierno es “de mala calidad” porque, según consideró, no permite generar condiciones suficientes para la inversión.