TRISTEZA ABSOLUTA

Conmoción: murió Patricia Mondino tras una larga lucha

Patricia Mondino, reconocida docente y dirigente scout en Quequén, falleció este jueves tras una larga lucha contra una complicada enfermedad.

Conmoción: murió Patricia Mondino tras una larga lucha

Patricia Mondino, reconocida docente y dirigente scout en Quequén, falleció este jueves tras una larga lucha contra una complicada enfermedad. Su partida deja una huella imborrable en la comunidad quequense, que recuerda con cariño su entrega y dedicación en cada faceta de su vida. A los 64 años, Patricia será recordada no solo como una educadora comprometida, sino también como una figura clave para el movimiento scout de la región.

Patricia Mondino tuvo una trayectoria destacada como docente en la Escuela N.º 40 de Quequén, donde se ganó el respeto y el cariño de colegas, alumnos y familias. Pero su labor no se limitaba a las aulas. Durante años, desempeñó un rol activo como dirigente scout, un compromiso que la comunidad valoraba profundamente. Para muchos, Patricia era conocida como "Akela", el personaje del Libro de la Selva que lidera la manada de lobatos, un apodo que reflejaba su dedicación al liderazgo y al cuidado de los jóvenes.

La vida de Patricia estuvo siempre ligada al Club Ministerio, una institución emblemática de Quequén. Este vínculo no era casual: su abuelo fue uno de los fundadores del club, y su padre se desempeñó como entrenador del equipo de fútbol. Gracias a esta conexión familiar, Patricia pasó gran parte de su infancia en el ámbito deportivo, absorbiendo los valores de camaradería y dedicación que definieron su vida.

A lo largo de los años, Patricia enfrentó diversos desafíos que marcaron su camino. Tras la pérdida de su padre, un grave accidente automovilístico cambió drásticamente su salud. Como consecuencia del siniestro, desarrolló fibromialgia, una enfermedad crónica que afectó su calidad de vida. Este padecimiento, caracterizado por dolor muscular persistente, fatiga extrema, insomnio y sensibilidad a estímulos como el ruido, no minó su espíritu. Patricia continuó siendo un ejemplo de lucha y fortaleza, enfrentando cada día con entereza.