La reconstrucción del femicidio de Anahí Benítez
“Anahí salió de su domicilio el 29 de julio de 2017 a las 17.30. A unas cuadras de allí, fue interceptada por Marcelo Villalba, quien la priva ilegalmente de la libertad mediante la utilización de violencia física para luego proporcionarle narcóticos con el fin de continuar el cautiverio”, relató la fiscal.
A continuación, Monti sostuvo que Villalba la tuvo secuestrada hasta el 3 de agosto, donde le suministró una droga psiquiátrica y abusó sexualmente de ella “valiéndose de su fuerza física y del estado narcotizado de la joven, que no le permitía consentir libremente la acción”.
Finalmente, acusó al hombre de 46 años de ”trasladarla a la reserva de Santa Catalina creyéndola fallecida”, donde “decide matarla, valiéndose para ello no solo de su fuerza física sino también del estado de indefensión de la víctima en virtud de su narcotización, actuando sobre seguro”.
La fiscalía pidió absolver a Marcos Bazán
Siguiendo en su presentación, la cual se extendió a lo largo de dos horas, Monti desestimó acusar al otro imputado, Marcos Bazán (39), quien había sido condenado por este hecho a la pena máxima en junio de 2020 en un primer juicio por el caso, que luego fue anulado por la Sala I del Tribunal de Casación Penal bonaerense.
De esta manera, la fiscal consideró que “Bazán es absolutamente inocente” y manifestó tener la “certeza de la absoluta ajenidad” del acusado, tanto como coautor del crimen o partícipe secundario.
“Claramente se prueba la inocencia de Marcos Bazán en las conductas que le fueron imputadas. No comparto el análisis realizado por quienes me precedieron en el rol”, afirmó Monti, que basó su solicitud en las pericias odoríficas realizadas por el adiestrador de canes Diego Tula, a las cuales consideró “de ningún rigor científico”.