10 años del asesinato de Ángeles Rawson

De testigo a asesino: el momento en que cambió para siempre la vida de Jorge Mangeri

El encargado del edificio de Ravignani 2360 era un testigo importante en la causa de la desaparición y muerte de Ángeles Rawson. Pero su torpe accionar y el miedo lo hicieron delatarse en una noche.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Fiscalía 35. Jorge Néstor Mangeri

Fiscalía 35. Jorge Néstor Mangeri, llegó como testigo - disfrazado de policía - pero se fue como detenido por el asesinato de Ángeles Rawson. 

"Esa es Mumi", le dijo Jorge Néstor Mangeri a los oficiales de la policía que fueron a retirar las cámaras de seguridad en el barrio de Palermo. Una joven adolescente, vestida con ropa deportiva escolar, aparecía caminando hacia su casa. En la cámara del edificio de al lado de donde vivía.

La imagen sirvió para dos cosas clave para resolver el asesinato de Ángeles Rawson. Uno que orientó definitivamente la pesquisa. El otro dato cobraría relevancia en una extensa madrugada de otoño.

angeles en la cámara.jpg

"Esa es Mumi". Fue el propio Néstor Mangeri quien reconoció a Ángeles Rawson llegando a su edificio. Fue la colaboración "clave" para ubicar la escena del crimen en la que actuó el encargado de Ravignani 2360. (Foto: A24)

El hallazgo fortuito del cuerpo de Ángeles Rawson

Para la investigación encabezada por la fiscal Paula Asaro, los datos eran vagos en las primeras horas de la aparición de la joven asesinada. La encontró, gracias a su curiosidad y sorpresa fuera de lo rutinario, un empleado de la planta de la CEAMSE en José León Suárez.

Ángeles desapareció en la mañana del lunes 10 de junio de 2013. Terminó su clase de gimnasia y volvía a su casa para almorzar y regresar por la tarde a la escuela, a pocas cuadras de su hogar. Pero nunca llegó.

La encontraron en una cinta de clasificación de los residuos en la citada planta de la CEAMSE en José León Suárez. A 23 kilómetros de distancia de su hogar.

Leonardo Gelso se llama el operario a cargo de la cinta de reciclaje de residuos. Entre la pila de desperdicios vio un objeto "rosado" que le llamó la atención. Más de lo normal porque estaba acostumbrado a ver como llegaban hasta allí restos de animales arrojados a los contenedores de basura de la ciudad de Buenos Aires.

Eran las 11.20 de la mañana del martes 11 de junio. Apenas 25 horas habían pasado de la "desaparición" de Ángeles Rawson. En realidad, la investigación y las pruebas demostrarían que la joven fue atacada y asesinada alrededor de las 10 de la mañana del día 10 de junio. Jamás podría haber regresado a la escuela para las clases vespertinas.

Gelso entonces paró la máquina y se acercó al elemento rosado pensando que podía ser "un chanchito". Pero no. Era el cuerpo de Ángeles. La cinta se paró a pocos segundo de que cayera por una salida a un lugar común, a donde van los residuos no reutilizables.

De haber dejado seguir corriendo la cinta, muy probablemente el cuerpo de Ángeles Rawson jamás habría aparecido. Y Jorge Néstor Mangeri, casi con seguridad, estaría libre. Pero Gelso, al detener esa cinta, dio el primer paso para que el encargado de Ravignani 2360 recibiera una condena a prisión perpetua por "femicidio en concurso ideal con los delitos de abuso sexual y homicidio agravado por su condición 'Criminis Causae'".

mangeri miércoles 12 de junio de 2013.jpg
Mangeri, el miércoles 12 de junio de 2013 por la noche en la puerta de Ravignani 2360. Controlaba la investigación por la muerte de Ángeles Rawson, pese a tener parte de enfermo. (Foto: A24.com)

Mangeri, el miércoles 12 de junio de 2013 por la noche en la puerta de Ravignani 2360. Controlaba la investigación por la muerte de Ángeles Rawson, pese a tener parte de enfermo. (Foto: A24.com)

Mangeri, el encargado esquivo

Por las circunstancias en que se encontró su cuerpo, la investigación se orientó en un primer momento a un ataque perpetrado por una persona en las calles cercanas al colegio, que eran algo despobladas. Pero ese primer dato que dio Mangeri ("esa es Mumi", como le decían a Ángeles) puso a su edificio como la "escena del crimen".

Entonces, Mangeri pasó a ser una persona importante para los investigadores. No porque sospecharan de él sino porque era un encargado de un edificio (o "portero" a secas) conoce a los habitantes de cada departamento, sus costumbres, sus horarios y muchos datos más. Era clave su declaración.

Mangeri trabajó el día 10 de junio por la mañana, por lo tanto, estaba en la puerta del edificio cuando Ángeles debió llegar a su casa. Luego dijo sentirse enfermo y pidió licencia por varios días.

Por eso, para el viernes 14 de junio, todavía no existía una declaración legal de Mangeri por la muerte de la joven Rawson. Las sospechas generales, de la mayoría de los medios y de la opinión pública, recaían sobre Sergio Opatowski. Era el padrastro de Ángeles, el esposo de su madre María Elena Aduriz, aunque ella se hacía llamar Jimena.

Era una familia ensamblada, con hijos de ella de otro matrimonio (Ángeles entre ellos), también de él con otra mujer (que había fallecido) y un hijo en común, el menor de todos. Pero las declaraciones cortantes, secas de Opatowski, lo pusieron en el centro de las sospechas. Sin ningún fundamento ni prueba, jamás.

En tanto, Mangeri estaba de licencia por enfermedad, aunque el martes 11, se lo vio cumpliendo tareas que hacía como suplente en un edificio de la mano de enfrente.

La cámara la puso a Ángeles a menos de 10 metros de su edificio. Los testimonios de la familia daban cuenta de que nunca ingresó al departamento. Dato curioso porque la familia Opatowski-Aduriz-Rawson vivía en la planta baja. Incluso el departamento fue allanado en busca de pruebas.

Pero hubo otro elemento clave, imprescindible. Mucho más que una cerradura. El testimonio de la empleada Dominga Torres. Contó con lujo de detalles a quiénes vio y a quiénes no dentro del departamento el 10 de junio. Que preparó como hacía siempre el almuerzo para Ángeles, pero ella no llegó.

¿Ángeles llegó al edificio, pero no a su departamento? ¿Cómo desapareció entonces? ¿Cómo murió y apareció en una planta de residuos a 25 kilómetros de distancia?

El portero que algo podía aportar, era renuente para ir a declarar. Estaba "enfermo".

dominga torres.jpg
Dominga Torres, la empleada de la casa de Ángeles. Alejó a la familia de los sospechosos cuando demostró que la adolescente  que llegó al edificio, nunca llegó a su casa. (Foto: A24.com)

Dominga Torres, la empleada de la casa de Ángeles. Alejó a la familia de los sospechosos cuando demostró que la adolescente que llegó al edificio, nunca llegó a su casa. (Foto: A24.com)

La madrugada en que el testigo pasó a ser el asesino

El viernes 14 de junio de 2013, el edificio de Viamonte 966 se transformó en la sede del poder judicial, al menos para los medios y la opinión pública. Allí funcionan varias fiscalías. La Doctora Asaro estaba al frente de dos. La suya y la 35, en la que actuaba como subrogante porque no había nadie a cargo. En esa fiscalía (la 35) recayó el crimen de Ángeles Rawson.

Cumplidas las diligencias inmediatas (reconocimiento de lugares, la autopsia de rigor, ubicar las cámaras de seguridad y saber que la joven llegó al edificio y no a su departamento) llegó el turno de las declaraciones.

Fue una jornada extenuante, que finalizó cuando amanecía el sábado 15 de julio. Pasaron por la fiscalía Opatowski, Elena Aduriz, los hijos de cada uno, menos el hijo en común (por una razón estrictamente personal que no hizo más que ratificar todo lo que sucedió en este caso) vecinos del edificio y la esposa del encargado: Diana Saettone. A Mangeri hubo que esperarlo un poco más. Pero valió la pena.

¿Dónde está el encargado?

El trabajo de la fiscal, su secretario y los colaboradores fue intenso y preciso. Tomaron los testimonios más necesarios y buscaron detalles en otros ocasionales. Pero el resumen fue el siguiente.

  • Los vecinos aportaron muy pocos datos relevantes. Ni tampoco como para sospechar de ellos.
  • los relatos de la familia fueron coincidentes. No hubo contradicciones, se describieron y mostraron como una buena familia ensamblada y sin discusiones o alteraciones entre ellos.
  • Cada uno explicó que hizo ese día y no hubo incongruencias
  • Diana Saettone, en cambio tuvo una extraña contradicción. Dijo que su marido estuvo todo el día en Ravignani 2360 y luego lo ubicó fuera del inmueble.

Faltaba Mangeri.

oficina de la fiscalía 35.jpg
La fiscal Paula Asaro, en la oficina en la que Jorge Mangeri se contradijo de tal manera que se quebró y quedo detenido, el 15 de junio de 2013, imputado por ser el presunto asesino de Ángeles Rawson. (Foto: A24.com)

La fiscal Paula Asaro, en la oficina en la que Jorge Mangeri se contradijo de tal manera que se quebró y quedo detenido, el 15 de junio de 2013, imputado por ser el presunto asesino de Ángeles Rawson. (Foto: A24.com)

"Que traigan al encargado para que declare"

El único que no había declarado hasta el momento era el encargado del edificio. No fue porque la fiscalía número 35 estuviera atestada de personal policial, miembros de la fiscalía y una gran cantidad de testigos entre los que estuviera aguardando su turno. Mangeri, que se había declarado enfermo desde el martes a la mañana (justo cuando tomó estado público el hallazgo de una joven con ropa escolar en la CEAMSE) no había sido llevado a declarar.

Entonces, la fiscal Paula Asaro dio la orden de que la policía lo fuera a buscar al edificio de Palermo. Aunque nadie lo sabía, estaban a punto de atrapar al asesino de Ángeles Rawson.

Un hombre corpulento con gorra y chaleco de la PFA

Entrada la noche del viernes 14, el cerco de periodistas fue vulnerado por un pequeño grupos de policías. Con los chalecos y gorras identificatorios con las siglas "PFA" de la Policía Federal Argentina. Entre ellos, estaba Jorge Mangeri, camuflado para no ser reconocido por la prensa. Así entró al edificio judicial y subió por el ascensor.

Las oficinas de la fiscalía 35 ocupan un solo piso, subdividido en oficinas con puertas y paredes de "durlock". Es decir, las declaraciones podían llegar a escucharse en algún momento en que alguien hablara con voz fuerte.

Cuando Mangeri tuvo que declarar, lo hizo ante uno de los miembros de la fiscalía. Sus declaraciones fueron tan vacilantes e inespecíficas que el agente fiscal pidió un minuto y fue hasta la oficina de la Dra. Asaro. Estaba tomándole declaración a uno de los hijos de Jimena Aduriz.

Ella le pidió un momento y fue en busca de Mangeri. Comenzó a interrogarlo y las contradicciones y dudas reaparecieron. Fue entonces que el encargado dijo que odiaba a la policía, que no había querido venir y que finalmente, lo obligaron a subir a un patrullero y lo torturaron para recomendarle que se declarara culpable porque de lo contrario su esposa estaría en graves problemas.

Fue un grueso error para la estrategia de Mangeri, si es que tuvo alguna. La fiscal detuvo la declaración del testigo (eso era Mangeri) por la gravedad de su denuncia: ¿un testigo torturado por la policía en camino a declarar a una fiscalía en pleno estado de derecho?

contradicciones de mangeri.jpg
A la 1.15 del sábado 14 de junio de 2013, por las contradicciones de Mangeri, la fiscal suspende su declaración para pedir al juez que sea detenido por sospechoso de asesinar a Ángeles Rawson. (Foto: A24.com)

A la 1.15 del sábado 14 de junio de 2013, por las contradicciones de Mangeri, la fiscal suspende su declaración para pedir al juez que sea detenido por sospechoso de asesinar a Ángeles Rawson. (Foto: A24.com)

Mangeri no pudo sospechar nunca que él solo abrió el camino para que se vieran las lesiones que lo terminarían condenando como evidencia de su ataque sexual y posterior asesinato de Ángeles Rawson.

Lesiones compatibles con un ataque sexual y defensa de la víctima

Los dos médicos de la división de Medicina Legal de la PFA que llegaron a la fiscalía lo revisaron. Y en su informe consignaron:

  • Lesiones que se corresponden con heridas de defensa de una víctima en caso de un ataque.
  • Lesiones autoproducidas para "enmascarar" las anteriores
  • Las lesiones estaban en su mejilla izquierda, en la zona izquierda de su barriga y también cerca de la cadera de ese mismo lado.
  • Compatibles con un mecanismo de defensa de una persona que en la mano derecha tiene su mano más hábil y más fuerte.
lesiones de defensa en mangeri.jpg
En la fiscalía, Mangeri denunció torturas, pero los médicos legistas descubrieron las lesiones típicas de defensa de una persona que es agredida sexualmente. Meses más tarde todo sería corroborado en un trabajo del Cuerpo Médico Forense y los peritos de la Querella (Foto: A24.com)

En la fiscalía, Mangeri denunció torturas, pero los médicos legistas descubrieron las lesiones típicas de defensa de una persona que es agredida sexualmente. Meses más tarde todo sería corroborado en un trabajo del Cuerpo Médico Forense y los peritos de la Querella (Foto: A24.com)

Las más importantes:

  • "Lesión en mejilla Izquierda con data aproximada de 3 a 5 días".
  • "Lesión excoriativa de 1,5 cm en hipocondrio izquierdo" (arriba de la cadera izquierda)

A la 1.52. de la madrugada del sábado 14 de junio, la fiscal dio por terminado la declaración de Mangeri y comenzó a preparar el pedido para que el juez de instrucción lo detuviera.

El encargado no podía seguir declarando para no autoincriminarse.

Comenzaba un periodo de 6 horas que toda persona tiene para que un juez decida su detención. De lo contrario, puede demandar que fue privado ilegítimamente de la libertad.

ordenan detencion de mangeri.jpg
En la madrugada del sábado 15 de junio de 2013, la fiscal Asaro pidió la detención de Néstor Mangeri por el asesinato de Ángeles Rawson. (Foto: A24.com)

En la madrugada del sábado 15 de junio de 2013, la fiscal Asaro pidió la detención de Néstor Mangeri por el asesinato de Ángeles Rawson. (Foto: A24.com)

Mangeri: "Soy el responsable de lo de Ravignani 2360"

Mientras se esperaba que llegara la orden de detención, el encargado quedó siempre con una custodia policial y personal de la fiscalía. Fue en esas circunstancias que a las 5.15 de la madrugada, Mangeri pidió hablar con la fiscal. Como era una situación procesal compleja -no podía hacer más declaraciones como testigo ni tampoco incriminarse - decidieron que la Dra. Asaro estuviera acompañado por el secretario de esa fiscalía, el Doctor Diego Pegolo.

Cuando Mangeri estuvo frente a ellos dijo: "Soy el responsable de lo de Ravignani 2360, fui yo" y agregó: "Mi mujer no tuvo nada que ver en el hecho".

Nuevamente, le dijeron que no podía seguir hablando, que debía aguardar tener la asistencia legal de un abogado. Mientras tanto, pasaba el tiempo y la orden del juez para llevarlo detenido a la alcaidía de Tribunales no llegaba.

A solo media hora de cumplirse el plazo legal, el magistrado envió la orden. Mangeri quedaba oficialmente detenido. Nunca más estuvo en libertad. De ese momento ya pasaron 10 años.

Con las primeras luces del sábado 15 de junio de 2013, salió esposado de la fiscalía ante los periodistas sorprendidos por lo que veían.

Pero la evidencia y la contundencia de la ciencia ya estaban en marcha. Nada podría liberar ya a Mangeri de la acusación por Homicidio.

El último aporte de ese día.

Mangeri llegó a la alcaidía de Tribunales y como corresponde, se le hizo una revisión médica, se le tomaron fotografías de su rostro y muestras de bello púbico y de su cabello.

Se enviaron al laboratorio de Huellas genéticas para obtener el ADN de Mangeri. Previamente, el martes 14, cuando apareció el cuerpo de Ángeles en la cinta de la CEAMSE, la policía bonaerense resguardó sus manos para que pudieran tomarse eventuales muestras de ADN.

Las muestras de ADN se iban a cotejar y unos días más tarde iban a dar una coincidencia del 99,9%. Ángeles se defendió de su agresor, quien finalmente la mató: Jorge Néstor Mangeri. El mismo que entró como testigo a la fiscalía a las 10 de la noche del 14 de junio de 2013 y se retiró detenido unas 8 horas más tarde.

Está preso desde entonces y un juicio oral lo condenó a pena perpetua por el femicidio de Ángeles Rawson.