La principal pista surgió a partir del testimonio de un remisero conocido de la familia, quien aseguró haber trasladado a la adolescente hasta otro barrio de Córdoba. “Él la vio y le dijo a mi sobrina que la llevó al barrio, que la recibió un hombre que le pagó el remise y que de ahí no la vio más”, explicó una de las tías Adriana.
De acuerdo al relato familiar, ese hombre habría mantenido contacto previo con Agostina y, presuntamente, habría coordinado el encuentro. “Le tendrían que haber quitado el celular y revisar las llamadas. Él se estuvo comunicando con la nena, sino cómo hizo para ir hasta allá”, cuestionó la mujer en diálogo con TN.
Activaron la Alerta Sofía
La Alerta Sofía por la desaparición de Agostina fue activada este miércoles, luego de un pedido realizado por la querella para ampliar la difusión del caso a nivel nacional.
La información fue confirmada por el abogado de la familia de la adolescente, Gustavo Vaca, quien señaló que la medida busca extender la búsqueda en todo el país.
El dato del celular que preocupa a la familia
Uno de los puntos que más inquieta al entorno de Agostina tiene que ver con la actividad de su teléfono celular. “El celular sonó cuatro veces en medio de la noche y no sonó nunca más”, reveló Elizabeth.
Además, aclaró que la adolescente no había tenido discusiones familiares ni conflictos recientes antes de desaparecer. “Agostina no había discutido con la madre, no se había enojado ni nada. Ella no tenía nada que esconder”, aseguró.
El sospechoso fue citado a declarar y dio una versión que no convenció a la Justicia. Dijo que vio a la menor caminando por la calle Campillo y que luego se subió a un Volkswagen Gol rojo en las calles Urquiza y Avellaneda.
A partir de esa pista, los investigadores avanzaron con el análisis de cámaras de seguridad y distintos rastrillajes en varios puntos de Córdoba capital para intentar reconstruir el recorrido completo de la adolescente.
En paralelo, los investigadores también trabajan sobre el celular de Agostina para intentar obtener datos de geolocalización que permitan determinar dónde estuvo el teléfono por última vez.
La familia insiste en que la adolescente no solía movilizarse sola y que no tenía experiencia utilizando aplicaciones de viajes. “Es una nena que cree que todo el mundo es bueno”, lamentó su tía.