Ninfa Aquino, la empleada doméstica que hasta hace poco había estado detenida por el doble crimen del matrimonio en Vicente López, rompió por primera vez el silencio.
Ninfa Aquino, la empleada doméstica que hasta hace poco había estado detenida por el doble crimen del matrimonio en Vicente López, rompió por primera vez el silencio.
"Soy inocente, por eso quise hablar. Yo no sospecho de nadie. Tengo que ver las cosas para decir, no acusar, eso es muy feo", expresó la mujer a los medios desde San Justo
Con respecto a Martín del Río, el hijo menor de la pareja recientemente detenido, aseguró: "Me saludaba, me hacía alguna broma, me palmeaba la espalda. Nunca vi una pelea". Y sobre cómo el hombre la inculpó, aseveró: “Es muy doloroso lo que hizo, si la madre lo estuviera viendo, estaría muy enojada”.
La Justicia apuntaba hasta hace días contra Ninfa Aquino por la muerte del matrimonio encontrado dos semanas atrás en su casa, a pocas cuadras de la Quinta de Olivos. Sin embargo, una prueba clave la desvinculó de los hechos y el caso giró en dirección a un nuevo sospechoso. En este marco, la mujer fue liberada este miércoles por la noche.
Ayer, el caso del doble crimen en Vicente López dio un giro de 180 grados: el juez de la causa ordenó la detención de Martín Santiago del Río, hijo menor de José Enrique del Rio y de su esposa Mercedes Alonso. El empresario de 47 años está acusado de doble parricidio y los motivos serían económicos.
El presunto autor del crimen fue apresado anoche por personal de la policía bonaerense en el ingreso a Nordelta, sobre la Avenida de los Lagos 300, informaron hoy fuentes judiciales.
Los fiscales Martín Gómez, Alejandro Musso y Marcela Semería aseguran que el miércoles 24 de agosto a la tarde, Martín Santiago del Rio ingresó a la casona de sus padres, ubicada en Melo y Gaspar Campos, y los mató a balazos.
Los cuerpos de la pareja fueron hallados el 25 de agosto pasado. Las víctimas estaban sentadas con los cinturones de seguridad colocados en los asientos delanteros del Mercedes Benz E350, la mujer del lado del conductor con un tiro en la cabeza y el hombre como acompañante con tres disparos.
El tirador los ejecutó con una pistola calibre 9 milímetros de atrás hacia adelante de derecha a izquierda, por lo que se cree que podía estar en el asiento trasero.
Fuentes de la investigación revelaron ayer a Télam que, en base a lo declarado por los hijos de las víctimas, se investiga si el o los asesinos pudieron haber utilizado para el doble crimen una de las dos armas que también robaron de la casa: una pistola 9 milímetros que el abogado jubilado guardaba en la mesa de luz de su cuarto. También se robaron un revólver .22 que estaba en el auto