El relato de Ricardo sobre sus días en Batán
"Walter Ricardo, pero me tuvieron que cambiar el nombre, me dicen Ricardo Guerrido, casi todo el mundo, pero en la cárcel me cambiaron el nombre, me pusieron Walter Cornali, el apellido de mi madre, por seguridad, relato el hombre que estuvo 3 años detenido y era inocente, en diálogo con A24.
“En Batán viví un verdadero infierno y me quedé sin un centavo porque tuve que pagar para estar vivo”, cuenta.
En ese sentido, Matías Moral, sostuvo: "Acá independientemente de lo que pasó en ese día, también lo que pasó es que la justicia cometió un grandísimo error y claramente todos los indicios que hubieran sido posibles para tener una imputación, no es para una condena ni para una elevación a juicio.", sostuvo Morla.
Sobre su vida, Ricardo relató: "Sí, estoy casado, separado hace 5 años, tengo 3 hijos. Tengo uno viviendo en España, el otro está por recibirse de arquitecto y el más chico es jugador de fútbol. Mi hijo más grande se tuvo que ir a España, hace dos años y medio, que no lo veo porque esta situación ha traído... Imagínense, no sé, le han llegado a decir tu padre es un asesino. Viví momentos... La sociedad me dio vuelta la cara, mis amigos no me llamaron a nadie, nadie fue a mi casa a darme un plato de comida para mi hijo".
Consultado sobre su estadía en Batán, Aguerrido recordó: "Bueno, los primeros días fueron muy difíciles porque el preso vive del engaño, el primer día me atendieron como si fuera una reina, un rey. Después, me tiraron al piso, me apretaron la cabeza contra el piso, me apretaron la mano y me dijeron, grita hijo de puta, porque ahora vas a tener que devolver la plata a nosotros, depositaron la plata a nosotros, y me hablaron por teléfono, y yo a los gritos, diciéndole a mi señora que no le entregue nada a nadie, y ahí, bueno, se desató una pelea, me pegaron".