Pero ya era tarde. Gianinna había alcanzado a ver la imagen y reaccionó con desesperación. La hija del Diez se levantó de inmediato de su asiento, abandonó la sala por una puerta trasera y lanzó un insulto directo contra el médico imputado.
“Hijo de puta, eso es lo que sos. Sin empatía, sin corazón, sin escrúpulos. Hoy dejaste en evidencia que sos capaz de cualquier cosa”, escribió horas más tarde en sus redes sociales.
Luego compartió una foto junto a su padre y publicó un mensaje cargado de dolor: “Un día menos para volver a encontrarnos. No voy a parar, con el alma en la mano, con el corazón destruido y la psiquis cagada a palos. No voy a parar hasta el final. Te lo prometo, te amo”.
Las fotos de la autopsia de Maradona y el protocolo judicial
Las imágenes del análisis forense al cuerpo de Maradona nunca fueron difundidas públicamente. Solo se exhiben en el marco del juicio oral que se desarrolla en los tribunales de San Isidro y bajo estrictas medidas para evitar filtraciones.
Habitualmente, cuando se proyecta material sensible, las autoridades judiciales les avisan previamente a los familiares de la víctima —entre ellos las hijas, hermanas o exparejas del exfutbolista— para que decidan si desean permanecer en la sala o retirarse.
De acuerdo con lo relatado durante la audiencia, en esta ocasión la aparición de la fotografía habría sido involuntaria. Según explicó Luque, él mismo no advirtió que la imagen estaba incluida al inicio de la presentación ni reparó en la presencia de Gianinna en la sala.
Tras el episodio, la audiencia fue suspendida momentáneamente. El abogado Fernando Burlando solicitó asistencia médica para Gianinna, quien se habría descompensado luego de ver la imagen. “Perdón, perdón, de verdad no me di cuenta”, alcanzó a decir Luque frente al tribunal.
Qué dijeron los jueces tras el escándalo
Los jueces consideraron, en principio, que no hubo intención deliberada por parte del neurocirujano de exponer la fotografía frente a la familia de Maradona.
Incluso, antes del incidente, Luque había comenzado su declaración ofreciendo disculpas al tribunal por la conducta de sus defensores, quienes habían sido advertidos durante la jornada por hablar y reírse mientras declaraba un testigo.