Entre los testimonios más esperados figura el de Carlos Ulises Stiempcich, amigo de Cristian Díaz y una de las personas que se encontraba junto a la víctima durante la madrugada del 12 de julio de 2018. De acuerdo con la reconstrucción incorporada a la causa, intentó intervenir para evitar que la discusión escalara antes de los disparos.
Además, la fiscalía convocó a otros vecinos del barrio Samoré para declarar como testigos, entre ellos Liliana Díaz, Fanny Johana Valdivia Quea, Laura Bellizzi, Carla Mariela Collazo, Pablo Sebastián Robles y Pablo Roberto Musumano.
“La persona que va a dar veredicto es la que todo lo ve así que estoy tranquilo”, afirmó ante los medios mientras exhibía la palma de su mano, donde tenía dibujado un ojo. (Foto: captura de pantalla)
Durante la audiencia se informó que Pablo Robles, vecino del complejo habitacional, no se presentó a declarar.
La declaración de la encargada del edificio
Una de las testigos que sí compareció fue Carla Collazo, encargada del edificio donde ocurrió el hecho. La mujer explicó que conocía tanto a Álvarez como a Díaz de manera superficial y relató que se encontraba en su vivienda cuando escuchó detonaciones.
“Estaba en mi domicilio. Escuché disparos, salí al patio. Escuché que la gente gritaba que había una persona muerta en el piso. Agarré el celular, llamé a la Policía y me metí en mi casa otra vez”, declaró.
Collazo señaló que al comunicarse con la Policía informó que había una persona tendida en el suelo, aunque aclaró que en ese momento desconocía que se trataba de Díaz. También sostuvo que nunca observó situaciones de violencia protagonizadas por Álvarez dentro del edificio y que siempre mantuvo una buena relación con él.
La testigo afirmó además que tampoco tenía referencias negativas sobre Díaz y aseguró no haber tenido conocimiento de conflictos previos entre ambos. Consultada sobre el vínculo del músico con los vecinos, señaló que solía saludar y mantener un trato cordial con la gente del barrio.
Más tarde declaró Laura Bellizzi, otra vecina del barrio Samoré que aseguró conocer tanto a Álvarez como a Díaz al momento del hecho y que aún reside en el lugar.
La mujer relató que aquella noche se encontraba en su habitación cuando escuchó disparos. Según contó, se asomó por la ventana y oyó a una mujer pedir ayuda para una persona que se estaba muriendo. Inmediatamente llamó al 911 y advirtió que algunas personas se dirigían hacia la avenida. Aunque observó a dos hombres, dijo que no pudo identificarlos.
Al ser consultada sobre su relación con Álvarez, respondió que nunca escuchó reclamos o comentarios negativos sobre él.
Respecto de Díaz, señaló que solía verlo junto a otros vecinos y mencionó que frecuentaba la zona de la Glorieta, un espacio que describió como punto de reunión para el consumo de drogas.
Durante el interrogatorio, la fiscalía le exhibió la declaración que había prestado el 12 de julio de 2018 para consultar detalles sobre el llamado al 911 y la cantidad de disparos que había escuchado. Sin embargo, Bellizzi respondió que no recordaba esos aspectos debido al tiempo transcurrido desde el hecho.
El crimen de Cristian Díaz
De acuerdo con la reconstrucción realizada durante la investigación, Cristian “Pity” Álvarez y Cristian Díaz coincidieron en la vía pública y comenzaron una conversación que, con el correr de los minutos, derivó en una fuerte discusión.
La resolución judicial elaborada a partir de las pruebas incorporadas al expediente sostiene que, tras el intercambio verbal y un posterior enfrentamiento físico, el músico sacó un arma que llevaba entre sus ropas y disparó contra Díaz. Luego del episodio, se alejó del lugar.
Álvarez permaneció prófugo durante varias horas hasta que al día siguiente se presentó ante la Policía. Antes de ingresar a la comisaría, habló con la prensa y admitió haber realizado los disparos, aunque aseguró que actuó porque entendía que su vida corría peligro.