"Se sacó emocionalmente" al enterarse de la muerte de Fernando, dijo respecto de su hija, y luego recordó el momento en el que viajó desde Pinamar -donde se encontraba- a Villa Gesell y vio el cuerpo del joven en la morgue.
"Les juro que no le deseo a nadie ver lo que yo vi en el cuerpo de Fer. Ni al peor animal en el medio del campo. A ningún papá le deseo ver a Fernando acostado y esperando que lo ingresen a un cajón", expresó ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.
Luego mencionó que cuando llegó a la fiscalía, su hija tenía la camisa de Fernando, que entregó a la fiscal para realizar las pericias correspondientes de ADN. "Era una camisa que estaba rasgada", describió.
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Caso Báez Sosa: amigos de la víctima y su suegro declaran en la segunda audiencia (Foto: NA).
Rossi describió a Fernando como "una persona excelente, un ser humano extraordinario, más que compañero, más que amigo, brindado a todo", al igual que su grupo de amigos. Sobre su hija, dijo que "permaneció un año sin salir de su habitación" debido a las secuelas emocionales que padeció.
El testimonio del padre de Julieta fue escuchado por los padres de la víctima, Graciela Sosa Osorio y Silvino Báez, quienes se encuentran en la sala de audiencias de los tribunales de Dolores, luego de que ayer declararan como testigos.
También, al igual que ayer, están en el recinto los ocho imputados: Máximo Thomsen (23), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), y Luciano (21), Ciro (22) y Lucas Pertossi (23).
Cómo seguirá el juicio por Fernando Báez Sosa
Tras el testimonio del hombre, los jueces tienen previsto iniciar con la ronda de amigos de Fernando Báez Sosa que se hallaban con él la noche del crimen, cinco de los cuales también fueron atacados por los rugbiers.
Se trata de Ignacio Vaudagna, Juan Manuel Pereyra Rozas, Juan Bautista Besuzzo, Lucas Begide y Tomás Agustín D ´Alessandro, por cuyas lesiones los rugbiers están también imputados.