Homicidio

Empezó el juicio a la policía que mató a dos jubilados para robarles y pagar un viaje a Disney

Sonia Rebeca Soloaga es juzgada como presunta autora de la tortura y asesinato de Alberto Chirico y su esposa María Delia Speranza en 2019.
Empezó el juicio a la policía que mató a dos jubilados para robarles y pagar un viaje a Disney

Sonia Rebeca Soloaga comenzó a ser juzgada este miércoles 12 de mayo como presunta autora de la tortura y asesinato a balazos de un matrimonio en el barrio porteño de Parque Avellaneda para robarle entre 70.000 y 80.000 dólares con los que planeaba pagar un viaje a Disney para su hija.

El macabro homicidio ocurrió el 11 de junio de 2019, entre las 12 y las 14.30. La fiscal que investigó el caso, Estela Andrades, dio por probado que ese día Soloaga, por entonces efectivo de la Policía de la Ciudad, entró a la casa ubicada en la calle Eugenio Garzón que pertenecía a Alberto Antonio Chirico, entonces de 71 años, y su esposa María Delia Speranza, de 63.

Según la fiscal, la mujer se “aprovechó” de la relación que había forjado con el matrimonio, ya que durante meses había prestado servicios de calle en la zona y Chirico le permitía usar del baño y hasta le daba comida y café.

Andrades sostuvo que Soloaga "pergeñó un plan para ingresar a la vivienda y apoderarse de dinero en efectivo -entre 70.000 y 80.000 dólares en moneda extranjera y pesos-, perteneciente a los nombrados Speranza y Chirico, ejerciendo violencia sobre aquellos y mediante la utilización de un arma de fuego, luego de lo cual dio muerte a los nombrados con alevosía, y a fin de asegurar su impunidad".

Viaje a Disney y una falsa denuncia

De acuerdo a la investigación de la fiscal, el matrimonio fue torturado a golpes y luego ejecutado por Soloaga de un disparo en la cabeza cada uno, "aplicado desde atrás mientras se hallaban indefensos boca abajo", para lo cual utilizó como silenciador un almohadón de color bordó. Para Andrades, el posible móvil del doble crimen fue la deuda que Soloaga tenía que saldar para poder pagar el viaje a Disney por el cumpleaños de 15 que su hija adolescente iba a hacer el 14 de julio de ese año.

La clave para vincular a Soloaga con el doble asesinato fue una denuncia que la propia imputada formuló ese mismo día por la tarde en la comisaría 7A, donde aseguró que la habían asaltado y le robaron 300.000 pesos en efectivo y su arma reglamentaria cuando circulaba con su auto por Flores, camino a hacer un depósito para pagar el viaje de su hija. Lo que llamó la atención es que la misma mujer policía había denunciado que la asaltaron, que disparó dos tiros -misma cantidad de vainas 9 milímetros recolectadas en la escena de crimen de la pareja-, y que le habían robado el arma y 300.000 pesos en efectivo.

Según Andrades, fue una falsa denuncia "con el propósito de cubrir su accionar, y en particular deshacerse de la pistola que fuera utilizada en la comisión del crimen". La propia Soloaga, al ampliar su declaración indagatoria, confesó que lo del asalto era una mentira y dijo que en realidad el arma y el dinero los había perdido cuando fue al baño de una estación de servicio, lo que para la fiscal es "poco creíble".

El juicio contra Soloaga

El juicio está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de la Capital Federal, y la audiencia inicial comenzó este miércoles a las 9.30. Será transmitida en su totalidad a través de una plataforma digital. El TOC 7 está integrado por los jueces Gabriel Vega, Gustavo Rofrano y Alejandro Noceti Achaval, y la acusación está en manos del fiscal de juicio Oscar Ciruzzi.

Soloaga es defendida por el abogado Augusto Arena y le imputan “robo agravado por haber sido cometido con un arma de fuego en concurso real con homicidio criminis causa, reiterado en dos oportunidades, cometidos mediante arma de fuego y alevosía, y falsa denuncia", delitos que prevén la pena de prisión perpetua.

La causa tiene como segundo imputado al por entonces novio de Soloaga, el también policía porteño Diego Alberto Pachilla (37), quien está excarcelado y sólo se le atribuye la figura de "encubrimiento doblemente agravado". Ambos acusados eran novios al momento del hecho y trabajaban en la comisaría 9C de la Policía de la Ciudad, fuerza de la que fueron separados ni bien fueron imputados en este expediente.

Con información de Télam.

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