La Policía de la Ciudad encontró este viernes a la joven de 18 años que era buscada desde el martes pasado, cuando se había ausentado de su hogar en el barrio porteño de Belgrano.
La adolescente fue hallada este jueves por la tarde en el barrio porteño de Caballito. Había desaparecido el martes pasado y era intensamente buscada por su familia, mientras la Policía de la Ciudad y la Justicia avanzaban con la investigación para dar con su paradero.
La Policía de la Ciudad encontró este viernes a la joven de 18 años que era buscada desde el martes pasado, cuando se había ausentado de su hogar en el barrio porteño de Belgrano.
El hallazgo se produjo poco antes de las 19 en Caballito, tras una serie de tareas de investigación realizadas por efectivos de la fuerza porteña y la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 4, a cargo de Alberto Vasser, con la secretaría única de Viviana Gómez.
Según las primeras informaciones, la adolescente fue encontrada ilesa. La investigación continuará para determinar las circunstancias en las que se produjo su ausencia.
Así, los investigadores lograron determinar que la joven se dirigía a la casa de una amiga en el barrio de Caballito, donde finalmente fue localizada.
Se trata de Jessica Benítez Barbudes, de 18 años, quien había sido vista por última vez el martes pasado cuando salió de su domicilio con destino a clases y no regresó.
La búsqueda estuvo a cargo de la División Búsqueda de Personas de la Policía de la Ciudad, con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 4.
Antes de que la adolescente fuera encontrada, su familia había desplegado una intensa búsqueda a partir de distintos datos aportados por vecinos y personas que aseguraban haberla visto en diferentes puntos del conurbano bonaerense.
En las horas previas al hallazgo, Fanny, la madre de Jessica, recorrió varios lugares tras recibir información sobre una posible aparición de la joven en la zona sur del Gran Buenos Aires. Una de las pistas la llevó hasta Don Bosco, aunque en ese momento no logró ubicarla.
De acuerdo con los testimonios que recibió la familia, el último registro de la adolescente la situaba en la localidad de Wilde. Según esas versiones, Jessica se encontraba desorientada y consultaba cómo llegar a Don Bosco.
En diálogo con A24, la mujer expresó la incertidumbre que atravesaba la familia durante la búsqueda y señaló: "Nosotros creemos que pudo haber sido captada por un perfil falso de Instagram, pero no sabemos nada. Tampoco tienen información sus amigos más cercanos".
La investigación se puso en marcha luego de que la familia perdiera contacto con Jessica durante la tarde del martes, situación que llevó a su madre a radicar una denuncia por averiguación de paradero en la Comisaría Vecinal 13C.
Entre las principales diligencias ordenadas por la Justicia se encontraba el análisis del teléfono celular de la adolescente, una medida orientada a reconstruir sus últimos movimientos y establecer con quiénes había mantenido contacto antes de su desaparición.
Además, los investigadores trabajaban sobre su actividad digital para determinar qué había ocurrido en las horas previas a su ausencia, ya que sus perfiles en redes sociales no registraban movimientos desde que dejó de ser vista.