Horas después, el hombre regresó acompañado por su hija menor, de apenas 10 años. Apenas llegaron, ambos advirtieron que había algo extraño. La puerta principal permanecía abierta y presentaba signos evidentes de haber sido violentada. Esa imagen fue suficiente para comprender que habían sido víctimas de un robo.
Con preocupación comenzaron a recorrer cada uno de los ambientes de la vivienda para determinar qué había ocurrido. A medida que avanzaban por las habitaciones, confirmaron que los ladrones habían registrado distintos sectores de la casa y que varias pertenencias ya no estaban.
Entre los objetos denunciados como robados figuraban una computadora portátil, una consola PlayStation 4 y una mochila, además de otros elementos cuyo faltante todavía estaba siendo verificado por el dueño del inmueble. Sin embargo, el golpe más doloroso para la familia fue descubrir que también había desaparecido el álbum completo de figuritas del Mundial 2026, una colección que los hijos del damnificado habían logrado completar tras meses de intercambio, compras y dedicación.
El valor económico de ese álbum puede resultar menor frente a otros dispositivos electrónicos sustraídos durante el robo, pero para los niños representaba mucho más que una simple colección. Cada figurita conseguida simbolizaba tiempo, esfuerzo y momentos compartidos, razón por la cual su desaparición generó una profunda tristeza en la familia.
Las colecciones de figuritas vinculadas a los Mundiales de fútbol suelen adquirir un enorme significado para miles de chicos y también para adultos aficionados. Completar un álbum implica paciencia, intercambios con amigos, visitas a kioscos, compras de sobres y la satisfacción de conseguir las estampas más difíciles. Por ese motivo, el robo de este ejemplar provocó una fuerte repercusión entre quienes conocieron el caso.
Mientras continuaban revisando el domicilio, el propietario explicó que todavía intentaba establecer si faltaban otras pertenencias. En este tipo de hechos es habitual que las víctimas descubran nuevas pérdidas horas o incluso días después, cuando realizan una inspección más detallada de la vivienda y revisan cajones, placares y otros espacios donde los delincuentes suelen buscar dinero, joyas o artículos de valor.
Las primeras observaciones permitieron confirmar que la cerradura de la puerta de ingreso había sido forzada, una maniobra compatible con la modalidad utilizada por bandas especializadas en escruches. Una vez dentro de la casa, los delincuentes actuaron sin encontrar resistencia y contaron con el tiempo suficiente para revisar distintas habitaciones antes de escapar.
La investigación quedó en manos de efectivos policiales que comenzaron a reunir pruebas con el objetivo de identificar a los responsables. Uno de los elementos considerados más importantes para avanzar en la causa son las imágenes registradas por las cámaras de seguridad instaladas en la zona y el material aportado por el propio damnificado.
Los investigadores analizan cuidadosamente esas grabaciones para reconstruir los movimientos realizados por los sospechosos. El objetivo es determinar desde qué lugar llegaron, cuánto tiempo permanecieron dentro de la vivienda y cuál fue el recorrido que siguieron una vez consumado el robo.
Las cámaras de seguridad suelen transformarse en una herramienta clave en este tipo de investigaciones. Además de registrar posibles rostros o vehículos utilizados durante la fuga, permiten establecer horarios precisos y detectar si hubo participación de más de una persona. En muchos casos, el análisis conjunto de cámaras públicas y privadas facilita reconstruir el recorrido completo de los delincuentes.
Por el momento, no trascendió la existencia de personas detenidas ni de sospechosos identificados. La causa continúa abierta mientras la Policía reúne evidencia y procura establecer la identidad de quienes participaron del hecho.
Los investigadores tampoco descartan que los responsables puedan haber cometido otros robos similares en la zona. En distintos barrios de La Plata se han registrado episodios bajo la modalidad de escruche, generalmente aprovechando fines de semana, feriados o momentos en los que las familias permanecen varias horas fuera de sus viviendas.
Este tipo de delitos suele ser cuidadosamente planificado. En muchos casos, los delincuentes realizan tareas de observación previas para detectar hábitos de los vecinos, horarios de salida y regreso o viviendas que permanecen vacías durante buena parte del día. Una vez que consideran que el inmueble se encuentra sin ocupantes, actúan rápidamente para ingresar y escapar antes de que alguien advierta la situación.
En esta oportunidad, el hecho no solo dejó pérdidas materiales sino también un importante impacto emocional en los integrantes de la familia. La desaparición del álbum del Mundial 2026 se convirtió en el símbolo del daño ocasionado, ya que representaba un recuerdo muy especial para los dos menores.
Para muchos coleccionistas, completar un álbum mundialista constituye un objetivo que puede demandar varios meses de dedicación. Algunas figuritas son especialmente difíciles de conseguir y requieren numerosos intercambios o la compra de una gran cantidad de sobres. Por esa razón, recuperar una colección perdida resulta prácticamente imposible, aun cuando su valor monetario pueda calcularse.
El caso despertó además comentarios entre vecinos del barrio, quienes manifestaron preocupación por la reiteración de robos domiciliarios y reclamaron mayores medidas de prevención. La utilización de cámaras particulares y sistemas de alarma se ha vuelto cada vez más frecuente como respuesta al incremento de este tipo de episodios.
Mientras tanto, la familia espera que las imágenes analizadas permitan identificar a los autores del robo y recuperar parte de los objetos sustraídos. Aunque dispositivos electrónicos como la notebook o la consola pueden ser revendidos rápidamente en mercados ilegales, el álbum del Mundial 2026 presenta una particularidad: su alto valor sentimental podría convertirlo en una pieza fácilmente reconocible si intentara ser comercializado.
Los investigadores mantienen abiertas todas las líneas de trabajo y continúan recibiendo información que pueda contribuir al esclarecimiento del caso. Cada registro de cámaras, cada testimonio vecinal y cada dato obtenido durante las tareas de campo podría resultar determinante para reconstruir el recorrido de los delincuentes y avanzar hacia su identificación.
Por ahora, el expediente sigue en etapa investigativa y las autoridades trabajan para determinar quiénes fueron los responsables del escruche que dejó a una familia platense sin varios de sus bienes más preciados. Más allá del perjuicio económico provocado por el robo de equipos electrónicos y otros objetos de valor, el mayor dolor quedó reflejado en la pérdida del álbum completo del Mundial 2026, una colección que había sido construida con ilusión por dos chicos y que terminó formando parte de un botín tan inesperado como difícil de reemplazar.