Hincha de River, tenía muchas ganas de hacer deporte y añoraba practicar taekwondo y kickboxing. No lo pudo hacer.
Según revelaron sus compañeras a los distintos medios que se acercaron a la puerta del colegio, de grande "quería ser policía". Lo dijo en una de las clases de Educación Física, una de sus materias favoritas, cuando la maestra les preguntó que querían ser cuándo sean grandes.
Morena tenía tres hermanos: uno de 15 años, una de 8 y un bebé. Justamente, su mamá se había ido a Salta a bautizar al más pequeño, y ella actualmente vivía con su abuela.
Los papás de los compañeros de Morena contaron que llevaba el celular a la escuela para avisarle a su abuela que llegaba bien. “Pobrecita, lo traía por necesidad, para estar comunicada”, señalaron.
Ante la tardanza de la policía y la ambulancia, los docentes fueron quienes le tuvieron que practicar maniobras de reanimación. “Los nenes vieron como le hacían RCP, mientras los maestros lloraba”, lamentó una de las madres que se autoconvocaron en pedido de justicia.