La ciudad de Malabrigo, al norte de la provincia de Santa Fe, se vio conmocionada esta semana por el hallazgo de restos óseos en un arroyo cercano a la ruta nacional 11.
La ciudad de Malabrigo, al norte de la provincia de Santa Fe, se vio conmocionada esta semana por el hallazgo de restos óseos en un arroyo cercano a la ruta nacional 11.
Los huesos fueron divisados tras la bajante de las aguas y se cree que pertenecen a Nahuel Yoris, un nene de 13 años que se ahogó el 17 de enero de 2015 mientras nadaba.
La mujer que encontró los restos se llama Norma Noemí Pereyra y es, justamente, hermana de Nahuel Yoris. De acuerdo a su relato, ese trágico día de 2015 la familia había llegado a la zona en su Renault Clio negro, engancharon una lancha hasta orillas del cauce, soltaron amarras y navegaron aguas abajo hasta un banco de arena.
En ese sitio, Nahuel Yoris saltó al agua para nadar, pero comenzó a ahogarse. Abel Lakner, esposo de Pereyra, intentó rescatarlo y ambos desaparecieron de la superficie. En las horas siguientes, cinco embarcaciones trabajaron en el lugar sin localizar a ninguno de los desaparecidos.
Nahuel y Abel fueron buscados durante años. Esta semana, tras la denuncia del hallazgo, los agentes policiales se presentaron en el lugar y dieron con 18 fracciones de huesos humanos. Tras el peritaje, la Policía secuestró los restos para que un grupo de forenses le realice pruebas de ADN.
Los exámenes quedaron a cargo de los peritos del Grupo Técnico Criminalístico, supervisados por el Fiscal de turno Alejandro Rodríguez.