En ese contexto, la moto de Pogonza fue impactada desde atrás en la calle Necol al 1093, casi en el cruce con Piobaorja, por un móvil de la Comisaría 7ma. de Villa Centenario, y por tal motivo, el niño sufrió quedó herido y tendido sobre la vía pública.
Ante esa circunstancia, la motocicleta manejada por Tomás acudió para ayudar y trasladar al menor de edad a un hospital.
Sin embargo, cuando el joven disponía iniciar su recorrido hacia un centro de salud, con sus dos hermanos en la parte trasera, fue chocado nuevamente por ese mismo patrullero cuando el vehículo policial disponía hacer una maniobra marcha atrás.
Como consecuencia de ese segundo impacto, el niño de 9 años identificado como Felipe Bautista Yedro, falleció en el acto producto de un "aplastamiento".
Despiden los restos de Felipe, el niño atropellado por un patrullero en Villa Fiorito
Los restos de Felipe Bautista Yedro, quien murió luego de ser atropellado por un móvil que era conducido por efectivos de la policía bonaerense son velados este lunes en la casa de la víctima.
Tanto su abuelo como su hermano reclaman la presencia del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, para que les explique qué hacían esos policías en el barrio ya que estaban fuera de su jurisdicción.
Por la muerte de Felipe Bautista Yedro hay un policía de la Bonaerense de 21 años detenido. El otro agente involucrado en el siniestro fue acusado de lesiones y será indagado este lunes.
Tomás, el hermano de la víctima, declaró en Radio Mitre que “los policías no fueron capaces de ayudarnos” y “cuando nos embistieron, la gente fue a increparlos y la policía en vez de ayudarnos se puso a reprimir y después se fue”.
El policía de la Bonaerense que conducía el patrullero que mató a Felipe quedó detenido a la espera de ser indagado este lunes por el titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 10 especializada en Delitos Culposos, Carlos Patricio Pérsico, quien calificó el caso de manera provisoria como “lesiones culposas y homicidio culposo agravado”. La investigación quedó en manos de la Gendarmería Nacional (GNA).
“Queríamos socorrer y encima me reprimieron. Los que me tiraron fueron los mismos policías que mataron a mi sobrino”, explicó Agustín Pogonza, el tío de los niños, quien recibió balas de goma en el pecho, en sus brazos y en el abdomen. En cuanto al estado de salud de su sobrino de 5 años, dijo que “está fuera de peligro” y que tiene una fractura en el hombro.
Una de las vecinas que fue testigo del hecho, afirmó que la patrulla “venía muy rápido” y sin sirena. “Salió huyendo, fue una irresponsabilidad total. La criatura estaba tirada en el piso y la arrastró con el auto. Fue tremendo lo que pasó, la Policía no tuvo piedad”, manifestó.