En el juicio que empieza este lunes se imputa a ex directoras Gladys Pinacca, Valeska Quintana, Cristina Leguiza y Laura Gaetán. Además a la psicóloga Cecilia Raffo y la cocinera Noemí Paz. Según el caso se las acusa como partícipes necesarias o secundarias por omisión.
“Todas ellas, por acción u omisión, permitieron que les sobrevivientes atravesaran el horror; todas ellas posibilitaron que los abusos, torturas e indescriptibles aberraciones se cometieran contra niñas y niños sordas/os en el Instituto Próvolo de Mendoza. ¡Recordemos sus nombres! Exijamos JUSTICIA para que hechos como los sucedidos no vuelvan a ocurrir NUNCA MÁS ni en Mendoza, ni en ninguna parte del mundo”. Eso asegura un comunicado desde el Colectivo por la Restitución de Derechos a Sobrevivientes del Próvolo que se conoció este domingo.
Según detallaron a la agencia Télam desde el Poder Judicial, deberán producirse 52 cámaras Gesell y, luego, ver si, de los planteos que surjan, deben declarar. Se fijaron audiencias de debate hasta octubre, aunque no se descarta que el juicio pueda extenderse.
Instituto Próvolo Mendoza.png
El caso
El proceso judicial empezó en noviembre de 2016. Hubo más de 20 denuncias contra sacerdotes, monjas y personal administrativo del Instituto por violencia física, psicológica y sexual sistemática contra niñas, niños y adolescentes sordos o hipoacúsicos.
Las condenas a los curas durante el primer juicio fueron históricas: se trató de las penas más altas impuestas a integrantes de la Iglesia Católica. La Corte Suprema de Justicia de Mendoza las ratificó en septiembre.