La inseguridad vinculada a las drogas en Rosario parece no tener fin. En este marco, los vecinos del barrio de Ludueña de esa ciudad denuncian que viven “como en Ucrania”, tras una serie de muertes vinculadas a la narcocriminalidad.
La inseguridad vinculada a las drogas en Rosario parece no tener fin. En este marco, los vecinos del barrio de Ludueña de esa ciudad denuncian que viven “como en Ucrania”, tras una serie de muertes vinculadas a la narcocriminalidad.
Desde noviembre pasado se produjeron en esa zona seis asesinatos vinculados al control de las calles. “Con otros vecinos de la zona hacemos la broma que vivir en Ludueña es como vivir en Ucrania”, dijo un residente de la zona, según consignó La Capital de Rosario.
De acuerdo a un recuento de ese diario, este miércoles por la madrugada, a pocos metros de la seccional 12ª, un hombre de 28 años fue atacado tiros y se encuentra internado en grave estado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA).
Se trata de Diego G, quien, según fuentes policiales, fue agredido con arma de fuego en Magallanes y Casilda. Las circunstancias que rodearon a la bacera todavía no son claras.
No tan lejos de allí, en Ghandi al 5500, un hombre de 25 años fue baleado el lunes poco antes de las 20. Ocurrió cuando dos sujetos en moto pasaron por delante de una casa ubicada Gandhi al 5500 y dispararon con calibre 9 milímetros impacto en la cabeza de Alexis Nicolás C., de 25 años.
Malherido, el muchacho fue evacuado del lugar por su madre y quedó internado en estado grave en la sala de terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.
Otro incidente en inmediaciones de la plaza Pocho Lepratti terminó en el asesinato de Lidia Mabel Mensegue, de 45 años, la noche del 23 de marzo pasado en Liniers al 300.
La mujer estaba atendiendo "El quiosco de Claudia", como se reconoce a uno de los puntos de venta de drogas que lleva activos más de una década, cuando una moto se estacionó al lado de la ventana de la casa y el acompañante arremetió con balas de plomo calibre 9 milímetros.
En el barrio se comenta que Claudia P. tiene además un parentesco a partir de su yerno con Sebastián Eduardo Ibarra, un policía en disponibilidad de 37 años que fue víctima de un doble crimen a balazos el 12 de febrero 2022 en Vélez Sársfield al 5500, a la vuelta del quiosco de Claudia.
La otra víctima de aquel hecho fue Iván Nicolás Ferreto, de 23 años.