El prontuario de una mujer peligrosa
El nombre de Gloria Aurora P. no es desconocido para la Justicia. Su prontuario incluye una serie de robos cometidos con la misma metodología, conocida como la modalidad de "viuda negra". En este tipo de crímenes, la delincuente se aprovecha de su apariencia vulnerable y de la confianza que genera en sus víctimas, en su mayoría personas mayores, para drogarlas y despojarlas de sus pertenencias.
Entre los antecedentes recientes de la viuda negra figura un hurto cometido en julio de este año, cuando robó a un hombre de 83 años en una confitería de Villa Santa Rita. En ese caso, Gloria actuó con la misma estrategia que la caracterizó a lo largo de su carrera delictiva. El hombre, tras compartir un café con ella, perdió la consciencia y fue trasladado al hospital Álvarez, donde se lo identificó gracias a un certificado de vacunación que llevaba consigo. La viuda negra, por su parte, fue arrestada poco después, tras ser identificada por un vecino que la había visto en el domicilio de la víctima. Durante su arresto, las autoridades encontraron en su poder casi 20 pastillas de Alplax, un potente tranquilizante utilizado para incapacitar a sus víctimas.
Gloria, una experta en el arte del engaño
Uno de sus casos más notorios ocurrió en 2007, cuando drogó a un hombre 13 años mayor que ella en el barrio de Mataderos. En esa ocasión, conoció a su víctima en la vía pública y, tras una breve charla, ambos acordaron verse en su casa. Gloria aprovechó el encuentro para drogar al hombre con Alplax disuelto en su té, lo que lo dejó completamente indefenso. Mientras la víctima permanecía en un estado de incoherencia total, la mujer robó diversas pertenencias de valor, incluyendo un anillo de sello.
El golpe parecía perfecto. Sin embargo, la situación tomó un giro inesperado cuando el hijo del hombre llegó al hogar y se encontró con Gloria, una desconocida, en la casa de su padre. Al sospechar de su presencia, el joven exigió una explicación y revisó la cartera de la mujer, donde encontró el anillo robado. La rápida intervención de la Policía Federal llevó a la detención de la viuda negra, quien, además del anillo, tenía en su poder las llaves de la casa de la víctima y dos frascos llenos de pastillas.
A pesar de haber sido condenada a tres años y nueve meses de prisión por este delito, la carrera delictiva de Gloria no se detuvo. Durante su tiempo en prisión, trabajó en un penal federal, lo que le permitió obtener un ingreso legal por primera vez en su vida. Hoy, abuela de dos nietos, Gloria cobra una jubilación y una pensión, pero parece que esto no ha sido suficiente para alejarla del mundo del crimen.
A lo largo de los años, la viuda negra ha sabido aprovechar su edad como un escudo de impunidad. En varias ocasiones, sus crímenes han pasado desapercibidos o no han sido castigados debido a que la Justicia ha considerado su avanzada edad como un factor atenuante. Uno de los casos más recientes ocurrió en marzo de este año, cuando Gloria robó a un hombre bajo la misma modalidad de viuda negra. Aunque el crimen fue denunciado y las pruebas la señalaban como la autora, no fue detenida debido a su edad avanzada.