La madre la esperaba para comer y nunca llegó: apareció en un basural y la autopsia fue estremecedora
Conmoción por el crimen de Érika Antonella Álvarez, de 25 años, cuyo cuerpo fue hallado en un descampado.
Érika Antonella Álvarez, de 25 años, apareció muerta en un descampado en Tucumán.
El cuerpo de una joven de 25 años fue encontradoenvuelto en bolsas de consorcio en un basural de Manantial Sur, en la provincia de Tucumán, con signos de golpes en la cabeza y en la cara, que derivaron en una lesión letal en las vértebras del cuello. La víctima fue identificada como Érika Antonella Álvarez.
El hallazgo se produjo en un descampado ubicado en la intersección de William Bliss y Gerónimo Helguera, luego de que vecinos alertaran a la Policía, mientras su familia se encontraba consternada por el desconocimiento de su paradero.
Según las primeras estimaciones realizadas por efectivos y peritos del Ministerio Público Fiscal, el deceso habría ocurrido entre 36 y 40 horas antes del descubrimiento del cadáver. En el lugar se preservó la escena y se recolectaron pruebas para la investigación.
La autopsia preliminar determinó que la joven murió como consecuencia de un traumatismo craneofacial grave acompañado de una luxación cervical.
La preocupación de la familia había comenzado días antes del macabro hallazgo. Según contó su madre, Claudia, la última vez que vio a Érika fue el sábado 3 de enero, cuando compartieron un asado familiar. Durante los días siguientes mantuvieron contacto habitual por WhatsApp.
“El martes a la noche fue la última vez que hablé con ella. Me escribió y me dijo que el miércoles venía a comer”, relató la mujer medios locales. Ese día, la joven nunca llegó. Con el correr de las horas, los mensajes dejaron de marcarse como entregados y la familia decidió ir hasta la vivienda donde Érika residía desde hacía pocos meses.
“Cuando llegamos, la casa estaba cerrada. Como nosotros tenemos una copia de la llave abrimos la puerta y vimos que ella no estaba adentro, pero notamos que el aire acondicionado estaba encendido”, contó la madre. Regresaron más tarde y la situación fue la misma.
En ese marco de desesperación, el jueves la familia recibió la peor noticia: a través de redes sociales se enteraron, por publicaciones de vecinos, del hallazgo de un cuerpo en un basural de la zona sur. “Algo dentro mío me decía que se trataba de ella”, se lamentó Claudia.
erika
Su esposo y una de sus hijas se dirigieron al lugar y, bajo la supervisión de la fiscal María del Carmen Reuter, titular de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, confirmaron que se trataba de Érika al reconocer sus tatuajes y rasgos físicos.
Según relataron sus familiares, Érika trabajaba como dama de compañía y mantenía una relación de mucha confianza con su madre, a quien avisaba cada vez que regresaba a su casa. También atravesaba un consumo problemático de sustancias y estaba intentando recuperarse. “En Año Nuevo me prometió que iba a cambiar. Ahora no la tengo más”, dijo Claudia a La Gaceta.
Los investigadores esperan los resultados definitivos de las pericias complementarias, que serán determinantes para reconstruir las últimas horas de Érika y avanzar en la identificación del o los responsables.