CONDENA

La millonaria indemnización que deberá pagar un femicida que descuartizó a su víctima y la quemó en la parrilla

Se trata de Pablo Cuchán, que en 2004 asesinó a Luciana Moretti, de 15 años.

La millonaria indemnización que deberá pagar un femicida que descuartizó a su víctima y la quemó en la parrilla

El Juzgado Civil encabezado por el juez Juan Carlos Tufari hizo lugar a la demanda por daños y perjuicios presentada por la familia de Luciana Moretti y condenó a Pablo Víctor Cuchán a pagar $276.889.000 más intereses, al considerarlo civilmente responsable por el femicidio cometido el 16 de octubre de 2004 en Ingeniero White.

La resolución se apoya en la sentencia penal firme que determinó la autoría de Cuchán en el delito de homicidio simple. En ese marco, el magistrado recordó que, de acuerdo con el artículo 1102 del Código Civil vigente al momento del hecho, en el fuero civil no puede volver a debatirse ni la existencia del hecho ni la culpabilidad del condenado, por lo que el análisis debía centrarse exclusivamente en la cuantificación de los daños.

En relación con los rubros indemnizatorios, el fallo contempla la pérdida de chance a favor de los padres de la víctima —quienes fallecieron durante la tramitación del expediente—, los gastos de sepelio, el daño moral y el daño psíquico. El daño moral fue establecido en $85 millones para cada uno de los progenitores; $65 millones para Antonella Moretti, hermana de la joven; y $30 millones para la abuela, Angelita Gatti. Respecto de la hermana, el juez declaró la inconstitucionalidad del artículo 1078 del Código Civil ya derogado, al entender que limitaba de manera irrazonable la posibilidad de reclamar daño moral, en contradicción con principios constitucionales y convencionales.

Además, se fijaron montos destinados a cubrir tratamientos psicológicos y psiquiátricos sugeridos en pericias oficiales, así como una indemnización por la pérdida de chance económica vinculada a la ayuda que la adolescente podría haber brindado a sus padres en el futuro. En cuanto a los intereses, se dispuso una tasa del 6% anual desde la fecha del crimen hasta el dictado de la sentencia, y luego la tasa pasiva del Banco Provincia hasta el efectivo pago.

En cambio, la demanda fue rechazada en su totalidad respecto de Jorge Cuchán y Carmen Schulz —padres del condenado— y de Rosa Julia Oses, ya que no se acreditó una conducta antijurídica que permita atribuirles responsabilidad civil por encubrimiento u otra forma de participación. En este tramo del proceso, las costas fueron impuestas a los demandantes.

La sentencia establece que Pablo Víctor Cuchán —quien actualmente se encuentra detenido por una causa de violencia de género contra su expareja— deberá abonar la suma fijada dentro de los diez días posteriores a que el fallo quede firme.

Uno de los crímenes más conmocionantes de Bahía Blanca

El asesinato sacudió a la ciudad de Bahía Blanca en octubre de 2004. Luciana Jimena Moretti, de 15 años, había acordado encontrarse en la casa de Cuchán durante la madrugada del 16 de octubre. Durante una semana, su imagen se multiplicó en afiches y en el diario local, mientras familiares y amigos la buscaban intensamente en una época previa a la masificación de las redes sociales.

El 24 de octubre, un vecino encontró restos humanos calcinados en un terraplén del barrio Spurr. Las pericias confirmaron luego que pertenecían a la adolescente. La investigación avanzó sobre una vivienda ubicada en la calle Juan José Valle al 3000, en Ingeniero White, después de que los registros telefónicos vincularan las últimas llamadas de la joven con un celular registrado a nombre de Cuchán.

El allanamiento reveló una escena que impactó profundamente a la comunidad: en el patio y el quincho de la casa se hallaron huesos carbonizados, cabellos quemados y manchas de sangre. Ese mismo día, Cuchán fue detenido. El 7 de julio de 2007, durante el juicio, sostuvo que la joven había fallecido por una sobredosis, aunque relató cómo quemó el cuerpo en el fogón del quincho. Finalmente, el 16 de julio de 2007 fue condenado a 18 años de prisión.