Las tareas de control se realizaron mediante líneas de agua de gran diámetro y maniobras simultáneas desde distintos frentes, incluso desde el margen del río, donde se posicionaron equipos especiales para atacar el fuego desde la parte trasera del predio. También resultó alcanzado un tinglado de unos 50 por 50 metros, que sufrió daños importantes por la intensidad del calor.
La magnitud del siniestro obligó a notificar a autoridades jerárquicas de la dependencia y a convocar personal especializado para evaluar posibles consecuencias judiciales y preservar los elementos afectados. En paralelo, se dispuso la intervención de áreas técnicas para analizar el alcance de las pérdidas materiales.
Durante todo el operativo no se registraron personas heridas. Tras controlar el fuego, los bomberos continuaron trabajando en tareas de enfriamiento, remoción de restos y verificación de posibles focos secundarios, mientras se espera un informe pericial que determine las causas y cuantifique los daños.