Silvia tenía 55 años, trabajaba en el Banco Nación, sucursal Munro, y era madre y abuela. En sus redes sociales compartía imágenes de sus viajes y salidas con amigos, reflejando una vida activa y llena de momentos felices.
“Le dispararon sin mediar palabra. Mi mamá no se merecía esto. Era una mujer increíble, siempre dispuesta a ayudar a los demás.”
El barrio donde vivía Silvia solía ser considerado tranquilo, pero los hechos de inseguridad han ido en aumento. “Nunca pensamos que algo así podía pasar a alguien tan cercano”, dijo uno de sus vecinos.
Tras el asesinato de Silvia, los ladrones huyeron a toda velocidad y a tres cuadras volvieron a atacar. En la esquina de Misiones y Porchia, interceptaron a otro conductor y le robaron su camioneta. Luego escaparon en dirección a San Martín.
Las cámaras de seguridad captaron a los sospechosos fugándose en un Toyota Corolla, vehículo en el que se movilizaban junto a otros cómplices. Las imágenes están siendo analizadas por la policía, que busca identificar y capturar a los responsables.
El asesinato de Silvia ha generado un profundo temor en Carapachay. Vecinos exigen mayor seguridad y denuncian que los robos violentos se han vuelto moneda corriente en la zona.
“Esto pudo haberle pasado a cualquiera. No podemos seguir viviendo con miedo”, expresó una residente del barrio.
A pesar de los operativos policiales desplegados, los delincuentes siguen prófugos, y la familia de Silvia clama por justicia.