En el Centro Integral de Salud Banda, una mujer solicitó que fueran insertados chips de anticoncepción a sus dos hijas, de 12 y 14 años, pero a las pocas horas la justicia determinó que eran abusadas sexualmente.
En el Centro Integral de Salud Banda, una mujer solicitó que fueran insertados chips de anticoncepción a sus dos hijas, de 12 y 14 años, pero a las pocas horas la justicia determinó que eran abusadas sexualmente.
La justicia no tardó en descubrir que los responsables del abuso sexual eran su abuelo paterno y un vecino.
Según testimonio de las niñas fueron tres años de pesadillas para ellas en un paraje del departamento Figueroa. La fiscal Jésica Lucas imputó a los sospechosos de "abuso sexual reiterado agravado por el vínculo", el abuelo, y "abuso sexual con acceso carnal", al vecino.
Las víctimas viviían con su abuelo paterno. Su madre, con una vida paralela y su padre, fuera de la provincia. En esa orfandad, la pesadilla padecida por las hermanas se mantuvo años a puertas cerradas.
Con el aval del juez de Control y Garantías, el abuelo y el vecino han sido detenidos.
La joven de 14 años relató cómo hace varios años su abuelo comenzó a manosearla y luego a violarla.
En el caso de la hermana, su vecino. Según los expertos, los dos sospechosos abusaban de las menores a sabiendas uno del otro.
Ambos individuos serán indagados este martes. La policía trabaja para armar un caso fuerte que finalice con condenas de hasta 15 y 20 años de prisión para ambos.