Un caso de identidad de género e inseguridad sacude a Ciudad del Este, en Paraguay, luego de un ciudadano argentino, oriundo de Córdoba, fue detenido por haber robado en un shopping una mochila que contenía 12 mil dólares.
El episodio tuvo lugar tras un robo en un shopping de Ciudad del Este. El sistema legal del vecino país no reconoce la identidad de género distinta a la biológica y el caso generó debate.

Grasso se encuentra en una celda individual mientras se resuelve su lugar definitivo de detención.
Un caso de identidad de género e inseguridad sacude a Ciudad del Este, en Paraguay, luego de un ciudadano argentino, oriundo de Córdoba, fue detenido por haber robado en un shopping una mochila que contenía 12 mil dólares.
Lo inusual del caso es que la persona implicada fue inicialmente identificada como un hombre por las cámaras de seguridad y la policía, aunque poco después se supo que había cambiado su género en el DNI, pero todavía mantenía su nombre masculino.
El martes 26 de noviembre, Jorge Javier Grasso robó una mochila olvidada en un local gastronómico del centro comercial Vendome. Las imágenes mostraban a una persona alta, de tez morena, con remera negra y bermuda gris, lo que llevó a la policía a buscar a un hombre con esas características.
Un día después, Grasso regresó al lugar del delito y fue reconocido por personal de seguridad, quien alertó a las autoridades. Al momento de su arresto, sorprendió a los oficiales al mostrar su documento, donde figura como mujer (aunque nunca había cambiado su nombre masculino), y pidió ser tratado acorde a su género registrado.
Un día después, Grasso regresó al lugar del delito y fue reconocido por personal de seguridad, quien alertó a las autoridades. Al momento de su arresto, sorprendió a los oficiales al mostrar su documento, donde figura como mujer (aunque nunca había cambiado su nombre masculino), y pidió ser tratado acorde a su género registrado.
En ese sentido, la fiscal Carolina Rosa Gadea, a cargo de la causa, señaló que el sistema legal paraguayo no reconoce la identidad de género distinta a la biológica y ordenó que se le garantizara la integridad física y psicológica.
Actualmente, Grasso se encuentra en una celda individual mientras se resuelve su lugar definitivo de detención. Este caso reaviva debates sobre la identidad de género y derechos humanos en sistemas judiciales que carecen de legislación al respecto.