El padre de Diego, en diálogo con La Capital, reconoció que su hijo salió de la cárcel hace dos años y que, desde entonces, trabajó junto a él como fletero. "Tuvo errores, fue un delincuente, pero lo pagó en la prisión. Ahora que se encargue la Justicia de lo que hizo este otro pibe y su familia tendrá que sufrir lo mismo que sufrimos nosotros, aunque con una gran diferencia: ellos seguirán viéndolo cada vez que puedan y yo voy a tener que ir al cementerio sin poder verle la cara a Diego porque está enterrado”.
Y agregó: “Ahora no quiero saber más nada. Que la Justicia determine si fue un robo o no. Si mi hijo tenía que estar preso lo hubiese estado, pero lo mataron y eso es mucho peor que robar”,
Mónica, la madre del joven muerto, también se lamentó: “¿Sabés la cantidad de veces que pedí que mi hijo estuviera preso? ¿Sabés la cantidad de veces que le pedí a Dios que lo sacara de la calle? Porque lo quería vivo, y ya no lo tengo más”.