- 15/12/2020: ingresó a la guardia del hospital por "traumatismos de miembro superior y una "fractura expuesta en dedo de la mano".
- 18/12/2020: en el hospital Lucio Molas de Santa Rosa le encontraron una "fractura a nivel de la muñeca y de la mano" y "fracturas en otros huesos del carpo".
- 22/01/2021: fue asistido en una salita del barrio Río Atuel dónde vivía. Allí se constataron "traumatismos de miembro superior", además de traumatismo superficiales por "trauma".
- 01/02/2021: volvió al hospital Evita, esta vez por un "traumatismo/herida de región no especificada del cuerpo", un diagnóstico poco preciso pero asentado también bajo el protocolo T14-1.
- 23/03/2021: nuevamente ingresó al Evita por traumatismo. Allí se le diagnosticó "mallet finger", una deformidad en el dedo que se genera por una fractura ósea de la falange distal. Es decir, las fracturas que presentó Lucio Dupuy en diciembre nunca fueron tratadas ni tenidas en cuenta por la mamá y su pareja.
El llamado que podría haber cambiado la historia
Durante el juicio que se llevó a cabo en Santa Rosa por el asesinato del niño, tomó relevancia lo declarado por una vecina. “Al nene se lo escuchaba suplicar para que no le peguen. Y lloraba y gritaba. Se escuchaba cómo le pegaban”, testificó la mujer, que vive en la casa contigua al domicilio de Lucio Dupuy.
La mujer aportó un intercambio de mensajes de WhatsApp que mantuvo con su hermano el 25 de agosto de 2021, dos meses antes que el pequeño fuera asesinado.
En aquella oportunidad, la mujer pidió ayuda para comunicarse con la policía ya que los gritos que escuchaba daban cuenta del maltrato al que el niño era sometido.
“¿Me llamás a la policía? Que yo tengo el parlante roto. Porque le están pegando al nene de al lado”, escribió la vecina, a lo que su hermano aseguró que los efectivos de seguridad estaban “en camino”.
“Todos los días llega del jardín y la novia de la mamá lo caga a palos. Les golpeé la pared porque se escucha todo desde mi pieza y en la calle también”, agregó la mujer y concluyó con una revelación desgarradora: “Le dice: ‘Sacale la ropa y cagalo a palos, dejalo marcado porque lo mato yo’”.
Sin embargo, aunque el hombre contactó al 911 un error en la dirección evitó que la policía pudiera rescatar al pequeño.
Qué declararon las acusadas
En el juicio, Abigail dio detalles del día del asesinato. “Cuando llegué, lo vi a Lucio y, bueno… Se estaba mandando un moco. No importa porque eso no viene al caso. Entonces, yo lo tomé del brazo y le pegué una patada en la cola, varias. Fue todo muy rápido, no sé. Le pegué y no medí dónde, la verdad, ni sé por qué tampoco. Porque… No sé. La verdad no le encuentro una explicación todavía. Sé que lo lastimé, me di cuenta en el momento. Intenté remediarlo. Luego, lo alcé y lo llevé a la ducha porque pensé que iba a reaccionar. Él me intentaba hablar, estaba consciente todavía”, afirmó.
“Se bañó parado, me intentaba hablar, como decir algo, pero no le salían las palabras. Cómo vi que se estaba debilitando o desvaneciendo, no sé, lo saqué de la ducha, lo tapé con su toallón y lo llevé a mi pieza. Lo senté en la cama y me fui a buscar ropa a su pieza para cambiarlo lo más rápido que podía, porque era una situación muy desesperante en la que no sabía cómo reaccionar, qué hacer para que él se recomponga, no sé”, agregó.
Magdalena Espósito Valenti y su pareja Abigail Páez-lucio dupuy s.jpg
Magdalena Espósito Valenti, la madre de Lucio Dupuy, y su pareja Abigail Páez fueran condenadas este jueves por el crimen del nene cinco años ocurrido el 26 de noviembre de 2021 (Foto: NA).
Por último, reveló: “Cuando voy a buscar ropa para cambiarlo, escucho un golpe y lo veo que él estaba tirado en el piso sin reacción. De cara al piso. Ni siquiera había apoyado las manos. Como desmayado, no sé. Entonces, yo, del mismo temor, de la misma situación, lo toqué con el pie para ver si reaccionaba y vi que no tenía respuestas de él, entonces me acerqué y lo di vuelta, y lo puse boca arriba. Le intenté hacer RCP. No sé si lo hice bien o no, sí pude haberlo lastimado más o no, porque no sabía hacer la maniobra como correspondía”.
La “tercera asesina” para la familia de Lucio Dupuy
En la antesala de la sentencia, la Fundación Más Vida denunció a la jueza Ana Clara Pérez Ballester, quien otorgó en 2020 la tenencia de Lucio Dupuy a su madre, por la violación de los deberes de funcionario público.
La presentación contra la titular a cargo del Juzgado de Familia y del Menor 1 de la Segunda Circunscripción Judicial de la ciudad pampeana de General Pico, fue realizada ante el Ministerio Público Fiscal de La Pampa.
Además de la ONG que hizo la denuncia, el abuelo de Lucio Dupuy, Ramón, también apuntó contra la magistrada: "La tercera asesina (de mi nieto) es Ana Clara Pérez Ballester, una jueza de minoría de General Pico. Acá hay tres asesinas: dos son las que lo mataron a Lucio y una que lo entregó en bandeja de oro para que lo mataran".
“Lucio Dupuy descansará en paz”
"Estamos relativamente conformes porque esto importa la responsabilidad penal respecto de un homicidio agravado triplemente. Lucio descansará en paz", manifestó a la prensa el abogado de la familia Dupuy, Mario Aguerrido tras conocerse el veredicto.
Sin embargo, el abogado hizo referencia a la omisión del tribunal del agravante por "odio de género" y lo consideró “una cuestión que nos interesa de sobre manera”.
“Consideramos que efectivamente existió un homicidio motivado en el odio de género. Hay dos mujeres condenadas por la muerte de un chiquitín varón. Hay cosas que no se pueden explicar desde lo racional, sino desde el odio”, concluyó el representante de la familia del pequeño Lucio Dupuy.