"La teoría de la fiscalía es que el niño quedó agonizando con música fuerte y las dos se retiraron. La madre a trabajar y la pareja de la madre a comprar entradas para ir a un boliche. Cuando vuelve, lo encuentra o muerto o en el último período de esa agonía. No hay posibilidad de no inculparlas a ambas por los maltratos", sostuvo.
Según contó Ferrero, ambas acusadas llevaban a cabo un plan de encubrimiento de la violencia que sufría Lucio. "Ellas dos golpeaban y abusaban a Lucio Dupuy de manera constante y después se ponían de acuerdo sobre cómo disimular. No llevándolo al jardín, al médico, no dejando ver a los familiares, aislando al niño. Pudieron seguir con los ataques crónicos", contó.
Ferrero sostuvo que se pudo acreditar que Lucio "era objeto de satisfacción" para Páez y Valenti, aun cuando consideraran también que el niño "era culpable de las peleas" entre ambas.
"No podemos entrar en la cabeza para ver por qué la madre peleó por la tenencia. Lo que sí pudo acreditarse es que el niño era un objeto de satisfacción de ambas para golpearlo, abusarlo o cobrar un dinero por tenerlo", explicó. Es que la pareja recibía una cuota alimentaria por la tenencia, e incluso pedían dinero a la familia del padre para que puedan verlo.