En ese mismo sentido, salió en defensa de los principales integrantes del equipo médico. Dijo que Diego "amaba" al neurocirujano Leopoldo Luque, defendió el trabajo del psicólogo Carlos Díaz y negó haber tenido influencia sobre la modalidad de la internación domiciliaria que terminó con la muerte del exfutbolista el 25 de noviembre de 2020.
Según pudo saber A24.com, uno de los pasajes más sensibles de la audiencia llegó cuando reconstruyó el último contacto que tuvo con Maradona. Contó que Diego lo llamó para pedirle que fuera a verlo, pero que inmediatamente le dijo que fuera al día siguiente. Nunca volvieron a hablar. “Fue una llamada breve y extraña”, dijo Morla, ante el silencio de la sala.
Ese relato, pronunciado con tono pausado, buscó transmitir la imagen de un vínculo que, según el abogado, seguía siendo cercano hasta el final.
Pero también dejó otra definición resonante. Aseguró que existían fuertes diferencias entre los médicos que atendían a Maradona y describió un equipo atravesado por discusiones internas. La afirmación reforzó una de las líneas que intentan instalar algunas de las defensas: que los problemas surgieron dentro del propio grupo de profesionales que hoy ocupa el banquillo de los acusados.
Cuando parecía que la audiencia terminaba con la declaración de Morla, otro testimonio volvió a tensar el clima.
Jonathan Espósito, sobrino de Maradona y una de las personas que convivieron con él durante la internación domiciliaria, describió la relación entre su tío y el exapoderado. En su declaración sostuvo que Diego consideraba a Morla "como un hermano", una frase que rápidamente trascendió los tribunales.
La respuesta no tardó en llegar.
La reacción de Dalma Maradona tras la declaración de Morla
Dalma Maradona recurrió a las redes sociales para cuestionar públicamente esa afirmación. Sin nombrar directamente al testigo, dejó en claro que no compartía esa reconstrucción del vínculo y sostuvo que existen mensajes y otras pruebas que demostrarían que la relación entre su padre y Morla estaba lejos de atravesar un buen momento durante los últimos meses de vida del exfutbolista.
La objeción volvió a exponer una disputa que sobrevuela todo el juicio aunque no forme parte del objeto procesal. La causa busca determinar si hubo abandono de persona y homicidio simple con dolo eventual por parte de quienes integraban el equipo médico de Maradona. Sin embargo, audiencia tras audiencia aparecen testimonios que reconstruyen las relaciones personales, los conflictos familiares y las disputas de poder que rodeaban al exfutbolista.
La declaración de Morla era una de las más esperadas del debate y terminó cumpliendo con esa expectativa. No modificó el eje de las acusaciones, pero volvió a colocarlo en el centro de una historia en la que, aun sin estar imputado, sigue siendo uno de los protagonistas inevitables. Y el rápido cuestionamiento de Dalma dejó en evidencia que, seis años después de la muerte de Maradona, la batalla por el relato sobre sus últimos días continúa tan abierta como el propio juicio.