VIAJE DE EGRESADOS

"No podía ni pararse": el doloroso relato de la mamá de la nena que murió tras volver de Carlos Paz

Claudia Díaz, madre de Juanita Sirimarco, de solo 13 años, compartió un conmovedor y duro relato sobre las últimas horas de vida de su hija tras su regreso de un viaje de egresados.

No podía ni pararse: el doloroso relato de la mamá de la nena que murió tras volver de Carlos Paz

Apuntando principalmente hacia la docente responsable del grupo y la institución educativa a la que asistía Juanita, Claudia narró los hechos en orden cronológico, revelando cómo la falta de atención adecuada llevó al trágico desenlace.

“Hay gente que tiene que pagar”: la denuncia pública de la madre de Juanita

En una entrevista, Claudia expresó su profundo dolor y su exigencia de que se tomen medidas:

"Hay gente que tiene que pagar", afirmó. Según su testimonio, Juanita ya mostraba signos de malestar desde la madrugada, pero el colectivo continuó su recorrido hasta casi las 9 de la mañana sin recibir ayuda adecuada. "Venía viajando desde las 2 de la madrugada en esas condiciones", explicó la madre, evidenciando que nadie intervino para asistir a la menor durante horas.

La maestra evitó detenerse: “No iba a atenderse en ese hospital”

Claudia también denunció la actitud negligente de la docente a cargo del viaje, quien tomó la decisión de no detener el bus para que Juanita pudiera recibir atención médica en una localidad cercana. “Me dijo que no iba a parar porque estaban en Virasoro y la atención médica allí era caótica, entonces no iba a dejar que mi hija se atendiera en ese hospital”, relató con indignación.

Desesperada por la situación, la madre decidió actuar por su cuenta y pidió una ambulancia para asistir a Juanita en el trayecto. Sin embargo, según su relato, el personal médico tampoco brindó los cuidados necesarios. “La trajeron acostada en la camilla, sin darle atención”, denunció, remarcando la falta de sensibilidad y profesionalismo por parte de los médicos.

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“Llegó al hospital en shock”: las últimas horas de Juanita

Claudia recordó con tristeza las condiciones en las que su hija llegó al hospital, visiblemente deteriorada y sin haber recibido asistencia básica. “Pensé que le iban a tomar la presión, que le iban a poner un suero, que la iban a atender. Pero bajó con los ojos rojos de sangre y la boca negra. Así la trajeron en la ambulancia, así vino viajando”, relató conmovida. La madre explicó que Juanita llegó en estado de shock al centro médico, lo que refleja la gravedad de su situación durante el viaje.

Claudia también contó el doloroso momento en que habló por última vez con su hija. “La llamé y me dijo: ‘Mamá, ya no puedo más, necesito bajarme’”, recordó entre lágrimas. La madre se preguntó cómo ninguna persona del grupo se dio cuenta del estado crítico de la adolescente: “¿Cómo nadie se dio cuenta del estado en que estaba? Me contó que en un lugar de Corrientes intentaron que bajara a desayunar, pero ella no podía ni pararse”.

La madre exige cambios: “Hay cosas que se tienen que corregir”

Aunque el dolor por la pérdida es inmenso, Claudia fue clara en su mensaje: exige que se investiguen las responsabilidades y que se implementen cambios para evitar futuras tragedias similares. “Más allá de que mi hija ya no esté, hay cosas que se tienen que corregir y hay gente que tiene que pagar”, subrayó.

Su enojo también está dirigido hacia la docente que acompañaba a los estudiantes. Según Claudia, la maestra nunca mostró empatía ni se comunicó con la familia tras el fallecimiento de la menor. “Jamás se comunicó ni siquiera para dar el pésame”, afirmó, visiblemente afectada. Además, aseguró que la docente “está escondida” desde que ocurrió el incidente, lo que ha profundizado la sensación de abandono e injusticia en la familia.

Justicia y cambios urgentes: la lucha de una madre que no se detendrá

El relato de Claudia Díaz revela una cadena de omisiones y falta de cuidado que derivaron en la muerte de su hija. La familia de Juanita no solo enfrenta el dolor de su pérdida, sino también la frustración de saber que esta tragedia pudo haberse evitado con una mínima intervención oportuna. El caso expone la necesidad de reglamentaciones más estrictas y capacitación adecuada para quienes acompañan a menores en viajes estudiantiles, garantizando su bienestar en todo momento.

El reclamo de Claudia no es solo personal, sino también un llamado de atención para evitar que otros padres sufran una tragedia similar. En su búsqueda de justicia, la madre pide que la escuela y los responsables del viaje respondan por sus acciones. La muerte de Juanita no puede quedar impune, y su historia es un recordatorio urgente de que la vida y el cuidado de los niños deben ser una prioridad absoluta.