Por su parte, la defensora de Menores, Yesica Agüero, aseguró que la conducta desplegada por el acusado consistió en tocamientos que se producían cuando la menor se encontraba en la casa de su abuelo paterno, que los hecho fueron un ataque a la libertad sexual de la víctima y que se produjeron en forma reiterada, por lo que solicitó se aplique la pena de 11 años de prisión.
En tanto, el defensor del acusado, Miguel Agúndez, desestimó el valor del testimonio dado por la menor en Cámara Gesell y vinculó la denuncia formulada originalmente a un problema familiar, citó la falta de antecedentes de su defendido y cuestionó la calificación legal formulada por el fiscal.
Además, el abogado aseguró que no quedan en claro los "hechos cronológicamente" y pidió al tribunal que en caso de que fuera condenado, se le otorgara al acusado el beneficio de prisión domiciliaria.
Para finalizar la etapa de alegatos, el tribunal concedió la palabra al acusado, quien no hizo uso de ese derecho antes de que se diera a conocer la sentencia de la jueza Daniela Estrada y los jueces Aníbal Astudillo y Hernán Herrera.