A partir de esa información, el Servicio Penitenciario inició una investigación administrativa, disciplinaria y judicial para determinar cómo se produjo la comunicación y quiénes fueron los responsables.
Como parte de las primeras medidas, personal del área de Inteligencia realizó una requisa en el pabellón donde estaban alojados los internos. Durante el procedimiento fueron secuestrados cinco teléfonos celulares y se iniciaron actuaciones contra los detenidos involucrados.
La principal línea investigativa apunta ahora a establecer de qué manera ingresaron los dispositivos al establecimiento y si existió colaboración de personal penitenciario o de terceros para introducirlos.
Los celulares están prohibidos en las cárceles de Mendoza
Tras la repercusión del caso, el Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza recordó que la tenencia de teléfonos celulares está prohibida en todas las unidades penitenciarias de la provincia.
Desde la cartera señalaron que a fines de 2023 se eliminó el ingreso de estos dispositivos a los penales y que, desde abril de 2025, comenzó a funcionar el Sistema Único de Control Penitenciario, una herramienta destinada a reforzar los mecanismos de supervisión y comunicación interna.
Además, destacaron que en los últimos meses se incrementaron los controles mediante operativos especiales y se incorporaron más de 300 cámaras de videovigilancia en los distintos establecimientos con el objetivo de prevenir irregularidades y fortalecer la seguridad.