Ante la gravedad de la situación, grupos especiales de la Policía de la Ciudad ingresaron al sector de celdas con escudos y equipamiento antidisturbios para intentar recuperar el control.
Durante el operativo se utilizaron gases irritantes y se escucharon detonaciones dentro de la dependencia. La tensión se mantuvo durante varios minutos mientras los efectivos intentaban contener a los internos.
Heridos, traslados y fuga de detenidos
Como consecuencia de los disturbios, al menos tres presos resultaron heridos y debieron ser trasladados a hospitales porteños bajo custodia policial. Además, un efectivo terminó lesionado y fue retirado del lugar en camilla.
En paralelo, nueve detenidos fueron derivados a otras comisarías para descomprimir la situación dentro de la dependencia.
Aunque inicialmente había trascendido que parte de los 70 detenidos habían escapado, fuentes de la fuerza porteña desmintieron la versión de la fuga.
Bomberos y ambulancias trabajaron durante varias horas en el lugar para controlar el incendio y asistir a los heridos, mientras la zona permaneció fuertemente custodiada por efectivos policiales.