Opinión

Psicología del líder político: trastornos del sueño, ansiedades y obsesiones que también cuentan

¿Qué hay detrás de las decisiones que toman los líderes? ¿Cómo afectan los temas personales en cualquier determinación que deben tomar? Un análisis más allá de los elementos racionales.

Gabriel Slavinsky
por Gabriel Slavinsky |
Psicología del líder político: trastornos del sueño, ansiedades y obsesiones que también cuentan

Los líderes son seres que han tenido que batallar ante la adversidad, doblegar enemigos, resistir ataques y consolidar un posicionamiento que pueda potenciarlos en escenarios cambiantes y complejos.

Nos cuesta comprender sus procesos y métodos, aunque muchas veces nos sorprendemos porque aquello que consideramos complejo y meticuloso terminó siendo simplista y poco elaborado.

Análisis político

Cuando analizamos un contexto político, la gran mayoría tiende a enfocarse de modo pragmático: “Hizo esto porque le convenía”, “Era la carta más lógica”, “Respondió a intereses de sus superiores” o “Lo obligaron, no tuvo opción”. Esas expresiones responden a tres ejes de observación, entre otros:

  • Materialismo: Ejemplo: por el petróleo venezolano o iraquí.
  • Geopolítica: Por alianzas mundiales o ejes estratégicos como el BRICS.
  • Superestructura: Negociaciones en organismos internacionales.

Afuera la variable psicológica

Las cuestiones individuales que aquejan a los líderes políticos e influyen en sus decisiones parecen no contar: adicciones, conflictos familiares, ego, ataques de pánico, conflictos de pareja, problemas alimenticios, motivaciones íntimas, fantasías inconscientes, etc. Son parte de un esquema negado y prácticamente cancelado cuando en realidad tienen un alto nivel de injerencia en la vida de cualquiera de las personas, más allá del cargo que ostenten.

Las preguntas claves

¿Cómo influyen las emociones en un líder que debe tomar decisiones cruciales para la vida de millones de personas? ¿Y en situaciones de crisis? ¿Las relaciones personales? ¿Cómo juega el ego?

Y como contrapartida, ¿qué habilidades debe tener un conductor a la hora de definir cuestiones estratégicas? ¿Qué características de personalidad potencian o dificultan el abordaje de las diversas y complejas situaciones cotidianas que puede navegar un mandatario?

El interrogante real sería: ¿Existe un análisis meticuloso, objetivo y racional que deja afuera a las emociones y conflictivas personales para tomar las mejores decisiones a favor del bien común?

Respuestas a modo de conclusión

Los líderes son personas de carne y hueso que tienen motivaciones, impulsos, ego, emociones, sensaciones y sentimientos. Parece evidente que los aspectos individuales son parte del proceso de la toma de decisiones.

La política requiere no solo de la habilidad para configurar y analizar escenarios posibles, sino también de conocer al rival y aprender de lo que cada cual es capaz.

Por lo tanto, no solo debe primar el estudio de los puntos estratégicos, geopolíticos y materialistas, sino analizar a los tomadores de decisión y sus capacidades, habilidades y estilo, porque en escenarios complejos los detalles cuentan y existen trastornos del sueño, ansiedades, obsesiones o miedos que, a pesar de que muchas veces son subestimados, hacen la diferencia.

(*) Gabriel Slavinsky es Psicólogo y consultor político

Se habló de