Javier Cerfoglio, el femicida acusado de asesinar a su esposa, Magalí Vera, vivió una tensa y violenta recepción en la comisaría 1ra. de Necochea, donde había sido detenido tras el crimen.
El episodio tuvo lugar en la comisaría 1ra. de Necochea. A raíz de la situación, las autoridades dispusieron el traslado inmediato de Javier Cerfoglio.

Javier Cerfoglio, de 39 años, enfrenta una imputación por "homicidio doblemente calificado" (Foto: A24).
Javier Cerfoglio, el femicida acusado de asesinar a su esposa, Magalí Vera, vivió una tensa y violenta recepción en la comisaría 1ra. de Necochea, donde había sido detenido tras el crimen.
Un video grabado con un celular por otros internos muestra el momento en que uno de ellos, en tono intimidante, le ordena: “Dale, saludá”. Las marcas visibles en el rostro del detenido evidencian la agresión que sufrió.
A raíz de esta situación, las autoridades dispusieron el traslado inmediato de Cerfoglio a la Unidad Penal 44 de Batán, donde permanecerá bajo custodia, según consignó el diario Clarín.
El traslado ocurrió este miércoles por la mañana, apenas un día después de que una multitudinaria marcha en Necochea exigiera justicia por Magalí al grito de "nos matan a las pibas en la cara de la gente".
Video: gentileza Clarín.
Cerfoglio, de 39 años, enfrenta una imputación por "homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar contexto de violencia de género", un delito que prevé la prisión perpetua.
El fiscal Walter Pierrestegui sostiene que el acusado planificó el crimen, basándose en imágenes de cámaras de seguridad que captaron el momento en que, tras una golpiza brutal, condujo a toda velocidad hacia el río Quequén, arrojando el auto al agua con Magalí a bordo.
La víctima, según la autopsia, presentaba lesiones previas compatibles con violencia de género y murió por asfixia por sumersión.
El caso, que comenzó como un aparente accidente en Necochea, tuvo un drástico giro gracias a las reveladoras imágenes de una cámara de seguridad que captaron el violento ataque a Magalí Vera antes de su muerte.
Inicialmente, las autoridades investigaban la caída del vehículo de la mujer al río Quequén como un hecho fortuito. Sin embargo, las grabaciones de una cámara particular mostraron una realidad distinta: las imágenes muestran cómo Javier Cerfoglio, de 39 años, la golpea de forma brutal en plena calle y luego arrastra a Magalí hasta su auto, para empujar el vehículo al agua.
El fiscal Walter Pierrestegui, quien encabeza la investigación, destacó que estas imágenes son fundamentales para el caso. “La evidencia visual permite reconstruir los hechos de manera precisa y fortalece la acusación”, señaló.
En la misma línea, de acuerdo al funcionario judicial, la autopsia corroboró que Magalí murió por sumersión y que el ahogamiento fue la causa de su muerte. Sin embargo, fueron las imágenes las que desmantelaron la versión inicial de un accidente, y dejaron en claro que se trató de un acto premeditado de violencia de género.
"Tenía muchos golpes en el cuerpo", afirmó el fiscal con respecto a la golpiza. "Hubo un vecino que dijo que vio a una persona golpeada", agregó en relación a los primeros datos sobre el ataque.
La pareja había estado en una fiesta de casamiento horas antes del femicidio. Allí, se sacaron una foto sonriendo. "No hubo un episodio concreto en la fiesta. Sí se sabe que habían tenido una discusión de pareja y eso motiva que ella se quiera retirar y que él se vaya con ella", sostuvo Pierrestegui.
"La víctima era muy reservada", explicó en relación a Magalí. "Estaban casados desde el 2021 y todos los testigos dicen que ella era particularmente muy reservada. Ninguno de los testigos o familiares dan cuenta de violencia entre ellos", dijo.
Por último, afirmó: "Sí dicen que se separaron hace 6 meses atrás, estuvieron 20 días separados, y en ese tiempo la víctima había manifestado que el hombre que todos conocían no era el verdadero, que se mostraba de una forma en público y otra en lo privado. Tampoco ella tenía denuncias contra él. Igual la violencia de género está probada".