"Tenemos que...": la frase que delató al único acusado de matar salvajemente a un jubilado
El crimen de Néstor Copoletti, de 79 años, dio un giro clave tras la aparición de un testimonio que comprometió a un hombre de su entorno cercano y permitió avanzar en la investigación.
09 de abril de 2026 - 08:12
La frase que delató al único acusado de matar salvajemente a un jubilado.
El crimen de Néstor Daniel Copoletti, el jubilado de 79 años hallado muerto en su casa de Villa Elisa, en la ciudad de La Plata, avanza con un detenido y un testimonio que resultó determinante para la investigación. A casi 48 horas del hallazgo, la fiscalía logró identificar y arrestar a un sospechoso: un hombre que trabajaba como jardinero para la víctima y que formaba parte de su círculo de confianza.
Néstor vivía solo desde hacía años en esa casa. Estaba separado y sus hijos residen en el sur del conurbano bonaerense. Según relató su familia, tenía problemas de salud, entre ellos la pérdida de visión en un ojo. También frecuentaba un centro espiritual en La Plata, adonde era trasladado por una mujer que lo asistía en su vida cotidiana.
Múltiples golpes en la cabeza y una escena sin signos de violencia
Jubilado asesinado en La Plata
Néstor Daniel Copoletti, el jubilado de 79 años asesinado en su casa de Villa Elisa, junto a su hijo.
El cuerpo de Néstor fue encontrado tendido en el piso de un galpón de herramientas, en su vivienda ubicada en la calle 423 entre 7 y 8. Estaba rodeado de sangre y con una herida visible en la cabeza.
El descubrimiento lo realizó una mujer que tenía llaves de la casa y que acudió tras un llamado del hijo del jubilado, preocupado porque no lograba comunicarse con él. La escena no mostraba signos de violencia en accesos ni ambientes revueltos, un dato que llamó la atención desde el primer momento.
La autopsia confirmó luego que la víctima murió como consecuencia de múltiples golpes en la cabeza, que le provocaron una hemorragia fatal.
Además, los forenses detectaron lesiones compatibles con un intento de defensa, lo que indica que Copoletti intentó resistirse al ataque.
La primera hipótesis de los investigadores
Uno de los elementos clave de la causa es que no hubo ingresos violentos a la vivienda, lo que reforzó la hipótesis de que el agresor era alguien conocido por la víctima.
En paralelo, los investigadores detectaron la faltante de objetos de valor, entre ellos herramientas, medicamentos y, según sospechan, armas. Esto llevó al fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta a sostener que se trató de un crimen en ocasión de robo.
El celular del jubilado fue hallado dentro de la casa y su auto permanecía en el garaje, lo que sugiere que el atacante actuó con cierto conocimiento del lugar y del entorno.
El jardinero, en el centro de la escena
Detenido jubilado Villa Elisa
Según reconstruyeron los investigadores, el acusado tenía vínculo con una mujer que asistía al jubilado.
Las sospechas apuntaron rápidamente hacia un hombre que realizaba tareas de jardinería en la vivienda y que era considerado de confianza por el entorno de Néstor.
El sospechoso, identificado como Lionel Gonzalo Maciel, fue detenido por la DDI de La Plata tras un allanamiento de urgencia. Lo encontraron a pocas cuadras de la casa de la víctima, mientras que otros operativos se desplegaban en la zona para recolectar pruebas.
Según reconstruyeron los investigadores, el acusado tenía vínculo con una mujer que asistía al jubilado, lo que le facilitaba el acceso al domicilio.
El testimonio clave que lo incriminó: “Tenemos que quemar la bici”
El avance más importante en la causa surgió a partir del relato de un vecino, que permitió ubicar al sospechoso en el momento posterior al crimen. De acuerdo con esa declaración, el hombre le había prestado una bicicleta al acusado, quien luego regresó “agitado”, con una mochila cargada de herramientas y pastillas de clonazepam.
Pero lo más comprometedor fue la frase que escuchó: “Tenemos que quemar la bici. Hay que quemarla y tirarla”, habría dicho el sospechoso, en un intento de eliminar rastros.
Otro testimonio incluso lo ubica gritando desde un árbol para que ocultaran elementos y evitar que la Policía los vinculara con el hecho. Ese comportamiento, sumado a la coincidencia de horarios, terminó de consolidar la sospecha.
Cómo continúa la investigación
Mientras el sospechoso permanece detenido y será indagado, el fiscal espera los resultados finales de las pericias y el análisis de huellas recolectadas en la escena.