El sargento cayó al suelo y se arrastró hacia la entrada del centro de salud, mientras que el agresor fue reducido por dos uniformados que lo tiraron al suelo y le quitaron la pistola Bersa Thunder. El efectivo fue operado de inmediato y permanecía internado en estado reservado, añadieron los informantes.
Redujeron al preso pero el detenido volvió a atacar
El preso se encontraba muy alterado al momento de ser trasladado en los asientos traeros del patrullero, al punto que realizó golpes con su cabeza y terminó arrancando el enrejado divisorio.