Historias

Valérie Bacot: la historia de la mujer que mató a su marido violador y fue ovacionada

Fue abusada por décadas por quien fuera su padrastro y luego su pareja. El hombre también la obligaba a prostituirse. Su caso conmovió a Francia.
Valérie Bacot

Valérie Bacot, al salir del tribunal (Foto: archivo).

En los últimos años, Valérie Bacot se convirtió en una figura emblemática de la violencia machista en Francia. Su aberrante historia empezó cuando era una niña y su padrastro, Daniel Polette, comenzó a violarla. Durante décadas, ese mismo hombre la sometió a golpes, humillaciones, abusos y la obligó a prostituirse. Hasta que Valérie dijo basta y su caso conmocionó al país.

Polette era conductor de camiones y había sido un hombre violento desde chico. “La nuestra fue la casa del diablo. El diablo estaba entre nosotros. Era nuestro hermano”, detallaron tiempo atrás sus hermanos. “Maltrataba a nuestro padre, como un enfermo criminal, un perverso. Cuando su violencia terminaba en sangre, nos obligaba a limpiarla”, agregaron. Su hermana, también relató: “Destruyó mi vida. Me violó cuando tenía 11 años. Y amenazaba con matarme si lo contaba”.

Ya de adulto, el hombre se convirtió en pareja de la madre de Valérie Bacot y este fue el inicio de décadas de abusos. En rigor, la primera violación ocurrió cuando Valérie tenía 12 años. “Cada día, cuando volvía del colegio, me decía, tras la merienda: ‘Vamos, sube’. Yo sabía lo que quería decir. Y sabía que más me valía obedecer”, contó la mujer, en una entrevista al medio Le Parisien.

En 1995, el hombre fue condenado a dos años y medio de prisión por agredir sexualmente a una menor. Sin embargo, fue puesto en libertad, volvió a casa familiar de los Bacot y los abusos se repetieron. “A nadie parecía extraño que Daniel volviera a vivir con nosotros como si nada hubiera pasado”, recalcó Valérie sobre aquellos años.

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Daniel Polette comenzó a violar a Valerie cuando ella tenía 12 años.

Daniel Polette comenzó a violar a Valerie cuando ella tenía 12 años.

Producto de las reiteradas violaciones, la joven quedó embarazada a los 17 años y, al enterarse, su madre la echó de casa, por lo que Polette y ella se fueron a vivir juntos a Baudemont. Se casaron y tuvieron cuatro hijos. En su libro, titulado Tout le monde le savait (Todos lo sabían), Valérie narró la violencia y agresiones que sufrió.

Contó, por ejemplo, que durante una Navidad él la golpeó con un martillo por una guirnalda que no funcionaba. En otra oportunidad, la estranguló, pese a estar embarazada, hasta dejarla inconsciente. "Una mañana en el comedor comenzó a gritar porque no guardé los juguetes del bebé. Se volvió hacia mí y me abofeteó con fuerza sin previo aviso", detalló Bacot.

Sus cuatro hijos también sufrieron una vida de amenazas y maltrato. En dos ocasiones acudieron a la gendarmería a denunciar a su padre. A ellos, como a su madre, nadie los escuchó.

Valérie Bacot: violaciones, prostitución y punto final

Lo peor sucedió cuando Polette se jubiló de su trabajo y obligó a Valérie a prostituirse en la parte trasera de una camioneta Peugeot 806 en las carreteras de la provincia. “Si no has vivido este tipo de vida es difícil de entender. Cuando tu vida diaria se reduce a los golpes, amenazas, insultos y humillaciones terminas siendo incapaz de pensar“, contó ella en su libro.

El punto final llegó cuando la menor de sus hijos, de 14 años, le confesó a su mamá que Polette había comenzado a preguntarle sobre su vida sexual. Bacot sintió que el hombre repetiría los abusos y violaciones con su propia hija.

El 13 de marzo del 2016, la mujer le pegó a Polette un tiro en la nunca. Fue después de que su marido la amenazara tras obligarla a acostarse con un hombre en un área de descanso de la autopista local. La mujer enterró el cadáver en un lugar solitario con la ayuda del novio de su hija y sus dos hijos de 16 y 17.

La policía la descubrió días más tarde. Bacot fue arrestada y admitió el homicidio. La mujer fue llevada a juicio por el cargo de asesinato. Permaneció en prisión durante un tiempo, pero después de un año fue liberada y se le permitió esperar su condena con una pulsera en el tobillo.

Valérie Bacot: una condena con libertad

A fines de junio de este año, el Tribunal del departamento de Saône-et-Loire la condenó a cuatro años de cárcel, tres de ellos con remisión de pena. Ese día, Valérie Bacot quedó en libertad debido al tiempo que ya había pasado detenida. Tras el fallo, sus hijos se precipitaron hacia ella con lágrimas de alegría.

“Todavía no me lo creo. No sé cómo podré vivir. No sé si podré salir del infierno en el que he estado viviendo. Pero mis hijos me ayudarán. Ellos son toda mi esperanza”, fueron sus primeras palabras luego de la sentencia. "Empieza un nuevo combate para otras mujeres. No me siento aliviada, sino agotada, física y mentalmente", agregó a la salida del Palacio de Justicia de Saône et Loire.

Bacot se enfrentaba a la posibilidad de ser condenada a cadena perpetua, pero tras el anuncio de la breve condena el público presente rompió en aplausos y las ovaciones continuaron cuando la mujer salió del tribunal. Antes de que comenzaran las audiencias, una petición había logrado reunir más de medio millón de firmas para que no volviera a la cárcel.

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Valerie Bacot.

Valerie Bacot.

“Esta mujer, que no estaba programada para ser violenta, lo fue a pesar de sí misma y, sobre todo, a pesar de la poca protección que tenía desde los doce años e incluso antes”, expresó entonces Janine Bonaggiunta, la abogada de Valérie, al medio Le Figaro.

“Las autoridades dejaron que este hombre pudiese hacer un gran daño con total impunidad. Nadie estuvo allí para protegerla, ni en la infancia ni en la adolescencia. Su propia madre fue cómplice de las locuras cometidas por el padrastro”, concluyó.

Los hijos de Bacot fueron condenados por un tribunal de menores a seis meses de prisión exentos de cumplimiento por haber ayudado a enterrar el cuerpo y ocultar el acto. Hoy, todos buscan reiniciar su vida en libertad.