El hombre logró alcanzar y derribar a uno de los asaltantes y cuando lo tenía en el piso, el cómplice regresó al lugar y le apuntó con el arma de fuego en la cabeza para que soltara y dejara ir a su compañero de delito.
El comerciante cumplió con el pedido, pero a la vez trataba de avanzar y evitar que el ladrón dispare. Enseguida, los dos delincuentes escaparon y la víctima los siguió corriendo aunque ya no los pudo alcanzar.
Los ladrones eran buscados intensamente por personal de la Policía Bonaerense por los alrededores, ya que los investigadores estiman que son de la zona. Interviene en el hecho la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 8 del Departamento Judicial Morón.