La piloto estadounidense Jessi Combs, quien decían era la mujer más rápida del mundo, falleció a fines de agosto de este año cuando conducía su vehículo a 885 kilómetros por hora en el desierto de Alvord.

La piloto estadounidense Jessi Combs, quien decían era la mujer más rápida del mundo, falleció a fines de agosto de este año cuando conducía su vehículo a 885 kilómetros por hora en el desierto de Alvord.
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Combos quería superar la marca que estaba en poder de la estadounidense Kitty O'Neil, quien también en el desierto de Alvord superó, en 1976, los 825 km/h a bordo de un vehículo de tres ruedas.
La estadounidense había marcado un récord de 640 km/h en 2013. Sin embargo, por problemas técnicos nunca fue validada esa nueva cifra.
"Jessi Combs estaba muerta. Las causas del siniestro son desconocidas y son actualmente objeto de investigación", dijo la Policía horas después del accidente.
Un objeto impactó contra el tren delantero, provocando el colapso de las ruedas y el posterior choque y Combs muríó por un fuerte traumatismo craneal.
Jessica Combs fue una corredora profesional estadounidense, conocida como personalidad de la televisión, e inicialmente dedicada a la construcción de bastidores metálicos de automoción.
Estableció un récord de velocidad en tierra para mujeres (clase de cuatro ruedas) en 2013 y batió su propio récord en 2016. Era conocida como "la mujer más rápida sobre cuatro ruedas".
Combs nació en Rockerville, Dakota del Sur el 27 de julio de 1980. Fue hija de Jamie Combs y Nina Darrington. La familia se mudó a Piedmont, Dakota del Sur, cuando ella tenía dos años.
Tenía tres hermanos,Kelly Combs, Austin Darrington, Danielle Theis y dos hermanastros, Rebekah Hall y Arielle Hall.