"Es una de las pocas veces en los últimos tiempos, después de la elección, que Juntos por el Cambio actúa con inteligencia, sin arrebatos, y fija una posición sensata, que termina visibilizando la fractura del Gobierno. Ahora, Cristina (Kirchner) tiene un problema. Como vicepresidenta, no puede dejar de actuar institucionalmente y apoyar la media sanción que salió de Diputados", opinó Morales sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Si bien, aún hay que transitar dos años de gobierno, este sector más moderado apunta a un "reagrupamiento del centro" ya que están ocurriendo dos posturas muy marcadas: el kirchnerismo se está yendo cada vez más a la izquierda y por el otro Macri cada vez más a la derecha empujando así un acuerdo con los liberales. Con esto se reflotaría el acuerdo de Massa y los radicales que el gobernador de Jujuy quiso cerrar en Gualeguaychú donde se impuso la alianza con Macri.
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"Si nos toca gobernar en 2023, habrá que tener diálogo para impulsar las leyes que necesitamos para sacar adelante el país", analizo Morales
En ese sentido, agregó: "Ahora, resulta que terminó ganando el diálogo, la sensatez y la responsabilidad sobre un tema importante. Me parece que el ala dura de PRO tiene que reflexionar sobre las acciones de arrebato, como cuando se retiraron del recinto en la apertura de sesiones", insistió.
A pesar de ser fuertemente criticado por el ala dura del PRO por sus acercamientos al Gobierno, Morales ratificó que quiere ser el precandidato presidencial de la UCR en 2023 e invitó a ese sector del partido a "bajar un cambio y tomarse un té de tilo o de coca".