"Las medidas van a marcar cuál es nuestro Norte. Algunos van a decir que está todo nublado, que no es fácil caminar, eso es la pandemia. Pero lo que no queremos es discutir hacia dónde vamos, porque tratan de instalar que no sabemos qué hacer y nosotros lo sabemos perfectamente. El problema es que está lleno de neblina", agregó el Presidente.
En tanto, al referirse a las quejas que se despertaron en el Frente de Todos por la convocatoria a los sectores empresarios en el acto por el 9 de julio, el Jefe de Estado admitió que podría haber sido "un poco más amplia" y dijo estar "arrepentido de no haberlo convocado a Hugo Yasky, que representa otra central obrera" y por la ausencia de referentes de los "movimientos sociales".
Sin embargo, aseveró: "No puede ser que se interprete que eso implica que uno va a hacer lo que los poderes fácticos mandan. Esa es una lectura mínima, minúscula”, por lo cual resaltó la convivencia de "miradas distintas" dentro de la coalición gobernante.
“El problema es que nos hagan creer que eso hace imposible nuestra convivencia. Cuando nos convencieron de eso, ganó Mauricio Macri”, aseguró Fernández y completó: "Sé quienes me votaron, qué intereses represento y qué país quiero. Todo este tiempo dije que tenemos que construir una sociedad más igualitaria y más equilibrada”.
En ese sentido, afirmó: "No me preocupa mucho lo que la gente cree. Respeto lo que la gente piensa. Soy muy seguro de mí mismo, que cada uno piense lo que quiera. Estoy muy seguro de lo que estoy haciendo y me siento muy acompañado por mi fuerza".
Por otro lado, recordó el comunicado que emitieron desde Cambiemos por el asesinato de Fabián Gutiérrez y dio detalles de la reunión que encabezó con ese sector de la oposición. "El senador Luis Naidenoff, el diputado Cristian Ritondo hablaron de la necesidad de reconstruir la confianza para generar un diálogo más sincero. Pero para reconstruir la confianza hay cosas que no se deben hacer y decir", señaló.
"Ese comunicado fue tremendo. Insinuaba que el asesinato de una persona era producto del interés judicial de mi vicepresidenta y que yo era su encubridor. Un delirio, un disparate insoportable para la convivencia democrática. Yo estoy dispuesto a renovar la confianza pero hay cosas que pasan el límite. Fue inadmisible", sentenció Fernández.
Para finalizar, se refirió a la renegociación de la deuda y recalcó que el objetivo que tiene el Gobierno es que "la Argentina resuelva su problema", para lo cual se "actuó de buena fe" y bajo "criterios financieros internacionales".
"Hemos hecho una propuesta auditada por el Fondo Monetario. Los hemos escuchado. Y nos hemos extendido hasta este límite. Esta es la última oferta que hace la Argentina, no va a haber otra", explicó el Presidente y completó: "La oferta de ellos fue no pagar nada durante cuatro años y después pagar lo que la Argentina no iba a poder pagar, pero no tengo ningún interés en dejarle el problema a otro".