La firma del decreto se concretó previo al viaje que hará el jefe de Estado esta noche a Italia para participar de la Cumbre de Líderes del G-20. Allí también tendrá una reunión con la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, por la negociación de la deuda con el organismo.
Según la Ley de Inteligencia Nacional 25.520, "los integrantes de los organismos de inteligencia, los legisladores miembros de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia y el personal afectado a la misma, así como las autoridades judiciales, funcionarios y personas que por su función o en forma circunstancial accedan al conocimiento de la información mencionada en el artículo anterior deberán guardar el más estricto secreto y confidencialidad".
En el artículo 16 de dicha ley se indica que "las actividades de inteligencia, el personal afectado a las mismas, la documentación y los bancos de datos de los organismos de inteligencia llevarán la clasificación de seguridad que corresponda en interés de la seguridad interior, la defensa nacional y las relaciones exteriores de la Nación".
También se aclara que la obligación de guardar secreto subsistirá aunque el funcionario haya cesado en sus funciones como es el caso del exmandatario.