Decenas de organizaciones concentraron en distintos puntos de Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Armenia, Ibagué, Sincelejo, Ciénaga y Zipaquirá, entre otras ciudades, y realizaron movilizaciones, a la vez que también bloquearon la circulación en calles, rutas y avenidas. Las protestas dejaron hasta ahora 24 muertos y más de 800 heridos, según la Defensoría del Pueblo.
El presidente de Colombia, Iván Duque, pidió denunciar el vandalismo y el terrorismo, respaldó a las fuerzas militares para reprimir la protesta y ofreció una recompensa de hasta 10 millones de pesos (2.600 dólares) para quienes identifiquen a los autores los disturbios y colaboren cono su detención.
"La amenaza vandálica que enfrentamos consiste en una organización criminal que se esconde detrás de legítimas aspiraciones sociales para desestabilizar a la sociedad, generar terror en la ciudadanía y distraer las acciones de la fuerza pública. El vandalismo extremo y el terrorismo urbano que estamos observando se encuentran financiados y articulados por mafia de narcotráfico”, denunció Duque.