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La mentirita

Alberto y sus dos fantasmas: de la renegociación de la deuda al riesgo de la cuarentena interminable

por Stella Gárnica / a24.com | 13 de junio de 2020 - 06:57
Alberto y sus dos fantasmas: de la renegociación de la deuda al riesgo de la cuarentena interminable

Alberto Fernández se juega en los próximos días los últimos cartuchos para cerrar la crisis de la deuda externa, empezar a planificar el presupuesto 2021 y financiar desde el Estado la pospandemia económica. Tiene hasta el 19 de junio para negociar la nueva oferta a los acreedores privados.

Pero cuando ya empezaba a hablar de la reactivación económica con una mayor flexibilización de la mayoría de las actividades, salvo algunas excepciones, se vio obligado a cambiar el discurso para generar el clima de nuevas restricciones de la cuarentena ante el fantasma latente del colapso sanitario.

Así lo admitió el propio Presidente cuando confirmó el viernes que le pidió a Axel Kicillof que trate con Horacio Rodríguez Larreta medidas para retrotraer las flexibilizaciones autorizadas en las últimas semanas ante el inminente avance de la pandemia en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

Aunque el Gobierno intentó sacar por una semana al COVID-19 como eje de la agenda pública, el virus volvió a imponerse en una semana en la que mostró todos los días nuevos récords no solo de nuevos contagios, sino de fallecidos diarios. No alcanzó desviar la atención de la crisis económica con el anuncio de la expropiación de la cerealera Vicentin.

El ejemplo de la inminencia del pico llegó a la política este viernes, cuando el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde (PJ), anunció en su cuenta de Twitter que "dio positivo" por coronavirus y le pidió a la población que se quede en sus casa "lo más que puedan".

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Insaurralde empezó con síntomas de tos, dolor de cabeza y malestar general, por lo que le recomendaron realizarse un hisopado y quedó en cuarentena aislado, igual que toda su familia, incluida su esposa Jésica Cirio, su hija y colaboradores más cercanos.

Pero el caso Insaurralde despertó el alerta en la comitiva presidencial, que se encontraba de viaje por La Rioja y Catamarca: un día antes, el intendente había tenido contacto cercano con el ministro Daniel Arroyo, quien a su vez compartió la gira con el Presidente el viernes por esas provincias.

Así se cerró el círculo en Casa Rosada para empezar a preparar el terreno para anunciar en los próximos días la marcha atrás con las flexibilizaciones autorizadas hasta el 28 de junio.

Ya no se habla de 14 días ni de 21: en los pasillos de la Casa Rosada ronda la preocupación y la pregunta sobre quién aguanta una cuarentena tan larga, tanto a nivel económico como anímico, cuando los casos empiezan a aparecer en trenes, subtes, fábricas y comercios, que comienzan a cerrar por casos confirmados y obligan a todos los contactos cercanos a los contagiados a cumplir la orden de aislamiento.

Por eso, la apertura a actividades recreativas y deportivas podría ser apenas transitoria si se confirma el pico exponencial de contagios, como teme el Gobierno, entre fines de julio y mediados de agosto.

Es más: fuentes gubernamentales y de empresas líderes creen que la cuarentena en el AMBA seguirá hasta septiembre.

“Me preocupa lo que pasa en la Ciudad de Buenos Aires y en el Gran Buenos Aires. Veo un relajamiento que es una complicación, y le pedí a Axel (Kicillof) que hable con Horacio (Rodríguez Larreta) y que traten de ver si no tenemos que revisar un poco lo que estamos haciendo", advirtió Alberto en una conferencia de prensa el viernes desde La Rioja.

Pidió "entender de una vez por todas que cuando salimos el virus nos está esperando". Un día antes había dicho que "habría que volver a la fase 1 o a la cuarentena absoluta”.

La pelea Larreta-Kicillof

El pedido público del Presidente, oficializado a través de una conferencia de prensa en la Rioja, fue elocuente y refleja el clima de tensiones entre las administraciones de la Ciudad (PRO) y de la provincia (kirchnerismo). En el medio sigue estando Alberto, que convocó a reuniones el fin de semana para redefinir la cuarentena.

"Todo puede pasar", le indicaron a A24.com fuentes cercanas a Kicillof ante la consulta sobre la posibilidad de volver a la cuarentena absoluta, como cuando todo empezó, el 19 de marzo.

Mientras, desde el Gobierno de CABA también comenzaron a cambiar el discurso y abrir el paraguas para anunciar un retroceso. El ministro de Salud, Fernán Quirós, admitió por primera vez el viernes que "ahora viene lo peor", aunque por el momento se mantienen el permiso para los runners y la apertura de comercios.

En cambio, en el gobierno de Kicillof ensayaron el discurso más duro: "En 30 o 40 días puede colapsar el sistema sanitario", disparó el gobernador bonaerense, seguido por su viceministro de Salud, Nicolás Kreplak.

La misma preocupación expresó Kicillof en dos reuniones con todos los intendentes del conurbano bajando fondos, insumos hospitalarios y respiradores. Pero en los hospitales, pese al discurso oficial, la realidad denunciada por médicos y enfermeros es otra.

"No alcanzan los recursos ni los insumos", denuncian desde el CICOP, el gremio que nuclea a los trabajadores de la salud bonaerenses.

El verdadero pico de contagios

La ocupación actual de camas de terapia intensiva es el termómetro de la evolución de la pandemia que toma en cuenta el Gobierno, además de la velocidad de los contagios.

Hoy, en AMBA los casos se multiplican cada 16 días. Y desde el Gobierno repitieron esta semana que, al no existir una vacuna, la única manera de prevenir y frenar los contagios es "el aislamiento".

La gran incógnita es qué cantidad total de camas para internación en terapia intensiva tienen la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, incluyendo todos los sistemas de salud. No existen datos oficiales concretos, al menos informados, para calcular cuál sería el número crítico para que colapse el sistema.

A las camas de hospitales públicos y privados deben sumarse todos los hospitales de campaña, clubes, universidades, escuelas y centros de aislamiento leves que en los últimos 80 días anunciaron el gobierno nacional y cada municipio.

En provincia, las camas disponibles en 190 establecimientos privados eran 1500, indicaron fuentes de la administración bonaerense a A24.com

El mismo informe indica que "2300 personas se encuentran recuperadas, mientras que 2725 permanecen internadas, 136 de ellas en cuidados intensivos y 27 con asistencia respiratoria".

Hasta el momento, dicen en La Plata, el sistema sanitario tiene una ocupación total de camas que llega al 45,04%. El 9,15 % están siendo utilizadas por pacientes con COVID-19.

Cerca de Kicillof señalan que hubo un aumento de los testeos en las últimas semanas: al 9 de junio era de 81.510.

De los casi 11000 positivos en la provincia, 1820 casos se detectaron en barrios populares, lo que representa el 18,97% del total provincial, siempre actualizado al 9 de junio.

La deuda prorrogada

Se sigue demorando un acuerdo por la deuda y el Gobierno le pidió ayuda el viernes al presidente de México, Manuel López Obrador, para que oficie de mediador ante uno de los mayores fondos de inversión que detentan bonos en default: Black Rock. AMLO relató en una conferencia de prensa que dialogó sobre el tema con el líder de ese fondo, Larry Fink

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El mismo día, finalmente, Guzmán confirmó la cuarta prórroga, hasta el 19 de junio, para continuar las negociaciones con bonistas. La dilación vuelve a mostrar que pese a las negociaciones para un acercamiento, todavía quedan diferencias significativas a la hora de renegociar la deuda bajo legislación de Nueva York por casi US$69.000 millones.

El ministro de Economía, con aval del Fondo, advirtió el jueves que "Argentina no puede pagar la deuda por tres años". Guzmán aseguró que está en condiciones de mejorar su propuesta por encima de un valor de 50 centavos por dólar a tasa de descuento de 10%. Sin embargo, los bonistas reclaman que la propuesta llegue, en promedio, hasta los 53 centavos por dólar.

La pospandemia y el presupuesto 2021

Sin perder las esperanzas, el gabinete económico conducido por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se reunió el jueves en Casa Rosada en medio de la polémica por la expropiación de Vicentin y las advertencias de Alberto de volver a la cuarentena absoluta. El objetivo: diseñar políticas para reactivar la economía en la pospandemia, y el presupuesto del año que viene, que será presentado en septiembre para su aprobación en el Congreso.

De la reunión participaron Guzmán, la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; el secretario de Hacienda, Raúl Rigo; y el subsecretario de Coordinación Presupuestaria, Gastón Suárez.

Cafiero definió la realización de reuniones semanales junto a Guzmán, con cada Ministerio, para retomar los proyectos previos a la pandemia y empezar a discutir las proyecciones del presupuesto para el 2021, señalaron a A24.com fuentes cercanas al jefe de ministros.

Los ejes para priorizar las afectaciones presupuestarias estarán en torno a la prórroga de todos los programas de subsidios y ayuda a empresas y trabajadores del sector privado: ATP, IFE, aumentos por decreto a jubilados, prórrogas de impuestos y créditos subsidiados hasta bien finalizado el invierno.

Las prioridades del Gobierno son, según se informó:

  • Reactivación productiva
  • Estímulo al empleo
  • Fortalecimiento de las políticas sociales
  • Lograr un entorno macroeconómico que tienda a estabilizar las principales variables de la economía de nuestro país.

Sin más precisiones públicas, y con una nueva prórroga de la cuarentena y de las negociaciones de la deuda, el Gobierno intenta así seguir pensando en la pospandemia, con la incertidumbre de no saber a ciencia cierta cuándo llegará.

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