El presidente de AMIA, Amos Linetzky, expresó su indignación por la falta de avances en la investigación del atentado, calificando de "bochorno" que aún no se haya designado un juez, incluso cuando se cumplen 30 años del trágico suceso. Linetzky subrayó que "tantas preguntas sin respuestas" persisten y enfatizó que "la verdad" sobre lo sucedido "está en la causa" desde que se estableció que la responsabilidad del ataque recae en Hezbolá y en Irán.